Así serán las obras que le darán nueva vida al aeropuerto José María Córdova

hace 2 horas - ARGENTINA


El Gobierno Nacional y el concesionario Airplan oficializaron ayer el inicio de las obras de optimización del aeropuerto José María Córdova en Rionegro, una intervención de corto plazo con la que se busca reducir la presión sobre esa terminal aérea que desde 2022 ya superó su capacidad.

El evento contó con la participación de entidades como la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Ministerio de Transporte y el concesionario privado, quienes a finales de marzo ya habían llegado a un acuerdo tras un pulso de más de un año.

Sara Ramírez Restrepo, gerente de Airplan, anticipó que con las obras se busca llevar al complejo a una capacidad de 17,5 millones de pasajeros al año, un volumen que no era previsto hace más de cuatro décadas, cuando se construyó.

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“Cada sitio, cada servicio está correctamente diseñado y dotado con toda la tecnología que se requiere para tener un procesamiento de esa capacidad en muy buenas condiciones. De aquí en adelante el desafío es cómo pasamos de 17 y medio a la siguiente etapa, pero eso es un recorrido normal en aeropuertos”, añadió la gerente.

Por su parte, desde el Gobierno Nacional también se celebró el inicio de las obras.

“Hoy nos convoca un propósito muy claro y es seguir fortaleciendo la infraestructura concesionada que conecta Colombia y que dinamiza el desarrollo de nuestras regiones. Antioquia es un eje fundamental dentro de esta visión y por eso el Gobierno Nacional continúa con una intervención estratégica que impulsa la competitividad y el crecimiento”, dijo el presidente de la ANI, Óscar Javier Torres.

Durante la firma del acta de inicio, un par de retroexcavadoras hicieron los primeros movimientos de tierra en un lote cercano al área de la pista, para simbolizar el comienzo de las obras.

Cabe recordar que obras son de menor alcance y diferentes al plan maestro de ese mismo aeropuerto, cuyos estudios fueron presentados a finales de 2025 y tienen como objetivo central la construcción de una segunda pista y de una segunda terminal que permita ampliar ostensiblemente la capacidad del sistema aeronáutico de Antioquia.

La optimización, en cambio, se calcula que durará cerca de 12 meses y tendrá un valor de $164.000 millones.

“Nuestro compromiso es con el servicio, con las entidades del Estado que han confiado en nosotros. Pueden contar con que el 24 de abril del 2027 estaremos celebrando terminar”, agregó la gerente de Airplan, asegurando que los trabajos arrancarán con el objetivo de que terminen incluso antes de un año.

Los trabajos que arrancaron en el José María están divididos en varios frentes, abarcando la zona pública y las áreas restringidas de vuelos nacionales e internacionales.

Por el lado de la zonas pública, Airplan recordó que se construirá una nueva sala de abordaje para vuelos nacionales, que tendrá una capacidad de 750 sillas, baños nuevos y seis puertas de embarque remotas; es decir, aquellas que funcionan transportando a los pasajeros en buses.

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También se instalarán nuevas posiciones para realizar los check-in, pasando en el Hall A de las 28 posiciones que hoy operan a 36, así como la instalación de siete dispositivos nuevos para realizar el check-in de forma automática.

Entre tanto, en el Hall B, también se instalarán 16 posiciones nuevas de check-in y otros 11 dispositivos nuevos automáticos.

Mientras en el Hall A el cálculo apunta que se podrá pasar de atender a 672 pasajeros por hora a 864, en el Hall B la proyección es la de pasar de 672 pasajeros por hora a 1.056.

En ambos espacios también se ampliará la capacidad de los baños y del espacio para las filas con la construcción de un espacio nuevo de 55 metros cuadrados.

De igual forma, en la zona pública hay proyectada la construcción de una nueva escalera de evacuación.

En las áreas restringidas, también se harán múltiples trabajos.

En la zona internacional se instalarán seis equipos nuevos de biometría para agilizar los controles migratorios, tres nuevos pasillos para lectura automática de pasabordos, la ampliación de las zonas en las que se realizan chequeos con rayos X, la optimización de las zonas de abordaje para que tengan más sillas, la modernización de nueve módulos de abordaje, la ampliación de los baños, un nuevo sistema de ventilación en la zona de filas de inmigración, entre otros trabajos.

Por su parte, en la zona de los vuelos nacionales también hay estipulado la ampliación y la modernización de salas de reclamo de equipaje, salas de abordaje, una ampliación del filtro de seguridad para los pasajeros (aumentando la capacidad de 1.320 a 1.920 viajeros por hora) y la modernización de 16 módulos de abordaje.

Finalmente, en las zonas operativas, las principales intervenciones comprenden la habilitación de seis nuevas posiciones remotas de estacionamiento para aviones, la construcción de un recinto de 280 metros cuadrados para extender la zona de selección de equipaje y la construcción de un edificio nuevo de 600 metros cuadrados, dotado de baños nuevos y de pasarela de salida hacia la zona pública, para mejorar el proceso de reclamo de equipaje y hacerlo más óptimo.

Dado que la construcción de esta segunda pista es un proyecto de largo plazo, y demandaría recursos hasta por $22 billones de los que hoy no hay claridad (ver recuadro), la optimización es una tarea crítica para aumentar el margen de maniobra mientras se despeja ese panorama.

A pesar de ser urgente desde 2022, año en el que el aeropuerto superó por primera vez su capacidad de 11 millones de pasajeros anuales, la optimización estuvo en veremos por más de un año.

Desde diciembre de 2024, el concesionario Airplan ya había entregado al Gobierno Nacional los diseños de la optimización y había señalado tener disponibles los recursos necesarios, pero desde la Nación comenzaron a darse largas para la aprobación de las obras.

Pese a no tener que poner el grueso de la inversión, la autorización comenzó a dilatarse, llevando a entes como la Seccional Antioquia de la Cámara Colombiana de la Infraestructura a elevar su voz de protesta.

En marzo de este año, se conoció incluso que al interior de la ANI ya se había aprobado un otrosí al contrato de concesión para arrancar con los trabajos, pero su inicio se había quedado frenado a falta de una firma por parte de la ANI.

Cuando la situación se hizo pública y luego de que estallara una fuerte controversia, finalmente desde el Gobierno Nacional dio luz verde para modificar el contrato de concesión y autorizar el comienzo de las obras.

Bajo las previsiones actuales, se espera que en abril de 2027, o en general antes del segundo semestre del próximo año, la capacidad del aeropuerto ya esté ampliada y los nuevos espacios estén operativos.