Tener un proyecto de vida se considera como un ingrediente básico para la felicidad. Es una especie de relato que atraviesa la vida, le da sentido. Si, como dice el cliché, la felicidad no consiste en llegar a una meta, sino en caminar hacia ella, el proyecto de vida sería el mapa.
Es probable que tengas algunas ideas sobre qué quieres para tu vida, pero que tampoco se le pueda llamar proyecto como tal. Los expertos en salud mental consideran que es un buen ejercicio pararse a armarlo y reflexionar sobre si vamos en la buena dirección.
El psiquiatra Enrique Rojas marca la importancia de construirnos un proyecto de vida realista, apuntalándolo con voluntad, un espíritu positivo e ilusión.
UN DESAFÍO
Pero, ¿por dónde podemos empezar? El psiquiatra español Enrique Rojas ha compartido en sus redes sociales en qué aspectos debemos fijarnos a la hora de establecer nuestro proyecto de vida para que nos aporte felicidad en el día a día.
"Una persona feliz es aquella que ha sabido diseñar un proyecto de vida coherente y realista", escribe en una publicación para su perfil de Instagram. "La felicidad no es una meta en sí, es más un camino que se puede recorrer cualquier día si sabes cómo hacerlo".
LOS PASOS
En concreto, el experto ha diseñado un plan en seis pasos para poder poner sobre el papel nuestro proyecto de vida. Y el primero de ellos es que debe ser personal. Es decir, nadie puede diseñarlo por vos, aunque es posible que la vida de otras personas te haya inspirado.
"Cada uno es quien traza su propio camino", explica el psiquiatra. Por esta razón, dedicar nuestra vida a satisfacer las expectativas de los demás, incluso cuando es nuestra propia familia, puede ser un foco de infelicidad. Merece la pena pensarlo por nosotros mismos.
El siguiente paso es hacer que nuestro proyecto de vida sea coherente: "Amor, trabajo, cultura, amistad y aficiones o hobbies. Sabiendo que la voz cantante la llevan los dos primeros, son las dos principales piezas para ser feliz", asegura Rojas.
EL ROL DEL AMOR
Las relaciones de amor, en el amplio sentido del término, y el trabajo son los elementos que suelen vertebrar nuestro día a día y es importante que estemos a gusto con ambos. Ya que les dedicamos tanto tiempo pueden reportarnos satisfacción personal, señala un informe publicado por el medio El Español.
Rojas señala que el proyecto de vida también "debe constar de la pentalogía básica". Es decir, "que tenga en su interior el menor número posible de contradicciones. Debe ser armónico, equilibrado, con buena proporción entre sus elementos".
A pesar de que, tal y como dice Rojas, son el trabajo y el amor los más importantes, cuidar de las amistades, la cultura y las aficiones también se convierte en fundamental si queremos ser felices, y no debemos descuidar esos elementos.
SOÑAR SUMA
En cuarto lugar, nuestro proyecto "debe estar trazado con ilusión" y es que asegura Rojas que la felicidad consiste en tener ilusión. "Significa fe en ello, anhelo, esperanza, entusiasmo. Vivir en el presente empapado de un futuro sugerente que nos empuja a avanzar en esa dirección".
A menudo evitamos ilusionarnos para evitar llevarnos una decepción o sentirnos frustrados, pero soñar y confiar en que el futuro aguarda con buenas noticias nos puede llenar de energía. Las aspiraciones, eso sí, deben ser realistas. Aunque según se obtienen pueden aumentar.
VOLUNTAD Y POSITIVISMO
El penúltimo elemento que debe tener el proyecto de vida es que tiene que estar movido por la voluntad. "La voluntad es la capacidad de ponernos objetivos concretos y luchar por alcanzarlos. Si también hay una fuerte motivación la voluntad es más robusta", dice Rojas. Así, añade el experto, se superan las adversidades y dificultades con más firmeza.
Por último, Rojas aconseja complementar este proyecto con ánimo positivo. "La felicidad se acompaña de un estado de ánimo positivo, lleno de matices según las circunstancias que se den en ese momento", apunta.
Fuente: diarionorte.com