Por el contrario, el consumo de grasas saludables, como las omega‑3 presentes en pescados azules y nueces, resulta protector. Los expertos sugieren aumentar la ingesta diaria de frutas, verduras frescas, soja y té verde, cuyos componentes antioxidantes ayudan a reducir la inflamación y pueden disminuir el riesgo tumoral.
Además, es preferible evitar las carnes cocidas a altas temperaturas, a la parrilla o fritas, ya que pueden liberar compuestos dañinos relacionados con la carcinogénesis. También se recomienda actividad física regular y el mantenimiento de un peso saludable, ya que la obesidad se vincula a formas más agresivas y avanzadas de la enfermedad, así como a un peor pronóstico y mayores complicaciones durante el tratamiento.
La actividad física regular y la alimentación saludable contribuyen a prevenir el cáncer de próstata.Fumar constituye otro factor agravante, y el tabaquismo es un aliado de la enfermedad. Los expertos internacionales coinciden en que el diagnóstico precoz sigue siendo el principal aliado para mejorar el pronóstico y la calidad de vida. La incorporación de hábitos saludables, la consulta médica oportuna y la información precisa sobre los factores de riesgo son herramientas fundamentales para la prevención del cáncer de próstata y el cuidado integral de la salud masculina.
Fuente: diarionorte.com