Es un acelerador metabólico y, por lo tanto, una herramienta útil para quienes pretenden quitarse unos kilos de más, en combinación con una dieta más sana y ejercicio. Pero este té, además, combate el sarro de los dientes.
La razón es porque posee vitamina C, vitamina E, y compuestos fenólicos que contribuyen a su capacidad para combatir las bacterias bucales y reducir la inflamación de las encías. Por si fuera poco, también ayuda a levantar el ánimo y estar más despejados a la hora de reaccionar ante los retos diarios.
Y algunos estudios dicen que prevendría enfermedades cardíacas y cardiovasculares, tratamiento del daño hepático, de ciertos tipos de cáncer y de la diabetes tipo II o adquirida.
Fuente: diarionorte.com