Se dispara tensión en elecciones de Perú por grito de fraude de candidato ultraderechista

hace 3 horas - MUNDO


Lima, 14 abr (EFE).- Rafael López Aliaga, el candidato presidencial de la ultraderecha peruana que se disputa voto a voto el pase a la segunda vuelta de las elecciones junto al centrista Jorge Nieto y al izquierdista Roberto Sánchez, anunció este martes que no reconocerá ningún resultado al insistir en sus denuncias de fraude sin aportar pruebas, a la vez que llamó a sus seguidores a la "insurgencia civil" y a "incendiar la pradera".

En una sucesión de pronunciamientos de los tres candidatos que pugnan por ser el rival de la derechista Keiko Fujimori en la segunda vuelta tras las elecciones celebradas durante el domingo y el lunes, tanto Nieto como Castillo se manifestaron en contra de la postura y exigieron que se respeten los votos emitidos en estos comicios.

Con más del 82 % del escrutinio, Keiko Fujimori (López Aliaga (Renovación Popular) tiene el 12,34 % de los votos válidos, seguido de Nieto (Partido del Buen Gobierno), con 11,49 %; y de Sánchez (Juntos por el Perú), con 11 %.

En las últimas horas, a medida que se ha comenzado a computar el voto rural, donde Sánchez es el candidato más votado, el alfil del expresidente izquierdista Pedro Castillo (2021-2022) ha comenzado a recortar aceleradamente la desventaja con López Aliaga y apunta a eventualmente sobrepasarlo, en una definición muy ajustada.

Frente a este escenario, López Aliaga reunió este martes a cientos de sus seguidores frente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para anunciar que no reconocería los resultados incluso si él es quien finalmente pasa a segunda vuelta. Antes de las elecciones ya había sentado a sus simpatizantes la idea de que habría un supuesto fraude contra ellos.

El ultraconservador empresario y exalcalde de Lima justificó su postura en la falta de material electoral que se registró en numerosos locales de votación de Lima, lo que obligó a que abriesen con varias horas de retraso e incluso algunos al día siguiente, en un caso insólito.

Sin aportar prueba alguna, López Aliaga aseguró que esa circunstancia hizo que perdiese alrededor de medio millón de votos, y por ello exigió a la Fiscalía y a la Policía que detengan de inmediato a Piero Corvetto, el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), encargada de organizar los comicios.

También demandó que se vayan de Perú las misiones de observación internacional como las de la Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA), que han avalado la integridad del proceso al declarar que las votaciones fueron transparentes pese a los "graves problemas" registrado en el reparto del material electoral.

Por ello, López Aliaga, admirador del presidente estadounidense Donald Trump, exhortó a sus seguidores a la "insurgencia civil" y a "incendiar la pradera" cuando tengan los resultados oficiales.

Por su parte, en sendas ruedas de prensa, tanto Nieto como Sánchez rechazaron hablar de fraude y exigieron respetar el voto y la voluntad popular de todos los peruanos, convencidos de que lograrán sobrepasar a López Aliaga y estar en segunda vuelta.

Nieto respondió que, "quien tenga acusaciones de fraude, que las pruebe, y si no, que se calle la boca en siete idiomas, porque le está haciendo daño a Perú y está generando más caos, incertidumbre y zozobra, y eso tenemos que rechazarlo".

A su vez, Sánchez afirmó que "el voto del Perú profundo se va a respetar" y rechazó "estas palabras absolutamente irresponsables" de López Aliaga. El candidato añadió que, como representa a un movimiento popular, le atribuyen un supuesto fraude y alertan con "temor" y "miedo".

(c) Agencia EFE

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