River-Boca, un Superclásico argentino con dos grandes en buena racha

- ARGENTINA


Con varios partidos sin derrotas, bien posicionados en el plano local y con sólidos arranques en las copas internacionales, River Plate y Boca Juniors prometen el domingo un Superclásico recargado, en el duelo más atractivo de la fecha 15 del torneo Apertura a jugarse en el estadio Monumental.

Los clubes más populares del fútbol argentino se aprestan a un encuentro con fuerte peso anímico y simbólico por lo que significa ganar un Superclásico, más allá de los números, ya que ambos cumplen buenas campañas en el Apertura.

Con 26 puntos, River es el escolta de Independiente Rivadavia en la Zona A, y al igual que la Lepra mendocina, ya está clasificado a los octavos de final, además de ostentar un invicto de siete partidos -con seis victorias y un empate- desde la llegada del entrenador Eduardo "Chacho" Coudet.

De a ratos con buenos rendimientos colectivos, a veces con altibajos, River busca consolidarse a la propuesta de Coudet de un juego más consistente entre líneas, ambicioso y equilibrado a la vez.

"Tenemos una final el domingo. Es River, sé bien donde estoy y lo que significa. Yo tuve la suerte de jugar unos cuantos Superclásicos. Son partidos importantes, que te marcan. Es un punto de inflexión", consideró Coudet sobre la trascendencia del partido.

"Es muy difícil imaginar un Superclásico desde la parte futbolística. Se puede tener la intención y proyectar todo lo bueno, a veces uno dice que es un partidazo y no la pega (acierta). En mi cabeza está hacer un partido completo y regalarle el triunfo a la gente".

Uno de los referentes del Millonario es el lateral derecho Gonzalo Montiel, que tendrá un duelo particular y de capitanes con Leandro Paredes, volante de Boca, ya que ambos son campeones del mundo y comparten bastante tiempo en la selección argentina.

"Hace siete partidos no perdemos, pero obviamente tenemos que seguir creciendo como equipo, mejorando y agarrando la idea del juego del entrenador. El Superclásico es un partido aparte, porque es una final y no importa si jugás bien o si jugás mal. Va a ser muy trabado porque los clásicos se juegan así", dijo Montiel.

 

- Las claves de un Boca en alza -

 

Si bien lleva más de dos meses sin tropiezos, con un invicto de 12 partidos -seis triunfos y seis empates- desde inicios de febrero, la suerte de Claudio Úbeda, el DT de Boca, parecía sellada hace cinco semanas, cuando el entrenador se fue silbado y reprobado de La Bombonera tras un 1-1 contra San Lorenzo.

Pero el conductor mostró fuerzas para seguir en medio de la crisis y de a poco el equipo empezó a sumar triunfos y el creció fue de menos a más, hasta desatar la ilusión con el éxito por 3-0 del martes pasado ante Barcelona de Ecuador, por la Copa Libertadores, que convirtió La Bombonera en una sala de fiestas.

La remontada del Xeneize encontró sus puntos altos en el equilibrio y la jerarquía que le aporta Paredes, indispensable en el once inicial, además del talento del juvenil Tomás Aranda, de 18 años, y la potencia del paraguayo Adam Bareiro, con cinco goles y una asistencia en diez partidos.

Titular indiscutido desde su llegada, Bareiro tendrá también una jornada especial en el Superclásico al enfrentar a River, club en el que jugó apenas 16 partidos, sin anotar goles, mientras que la única baja sustancial en Boca será la del arquero Agustín Marchesin, que sufrió una grave lesión y será reemplazado por Leandro Brey.

"Trataremos de hacer lo mejor posible para traer el resultado a casa. Llegamos con mucha confianza, con una seguidilla con buenos resultados, con una idea de juego muy clara, pero es un partido aparte, como todos los Superclásicos", expresó Paredes.

La única mancha del River-Boca parece estar en el estado del campo de juego del Monumental, que luce en pobres condiciones luego de una serie de conciertos, lo que ya desató múltiples críticas.

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Fuente: google.com