Acuerdo Argentina-Alemania para exportar gas: "Un hito histórico"

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El 4 de marzo de este año, la empresa estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE), firmó un contrato histórico con el grupo empresario argentino Southern Energy S. A. (SESA), el primero a largo plazo con un proveedor sudamericano, para la compra de dos millones de toneladas anuales de gas natural licuado (GNL) durante ocho años.

El volumen de gas comprometido podría llegar a los 9 millones de metros cúbicos diarios, y generaría ingresos superiores a los 7.000 millones de dólares durante la vigencia total del contrato, dependiendo de los precios internacionales del GNL.

Las entregas de gas comenzarán a finales de 2027, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, y el yacimiento argentino de Vaca Muerta, la segunda mayor reserva de gas no convencional del mundo, en la provincia sureña de Neuquén, juega un papel clave, según expertos consultados por DW.

"Un contrato de este tamaño con una empresa estatal de Alemania es una muy buena señal por la confianza puesta en Argentina para futuros abastecimientos, y también para atrer a otros clientes", dijo Carl Moses, economista y asesor de empresas con base en Argentina y Alemania. "Esto es un hito histórico para Argentina", subrayó. De este modo, Argentina ingresa al mercado internacional de reservas energéticas no convencionales.

El consorcio argentino SESA está formado por Pan American Energy (propiedad de la familia argentina Bulgheroni, con el 30 % de participación), la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF, 25 %), Pampa Energía (20 %), la británica Harbour Energy (15 %) y la noruega Golar LNG (10 %).

Del lado alemán, SEFE es el nuevo nombre que el Gobierno de Berlín dio a Gazprom Germania, la filial europea del gigante energético ruso Gazprom, que estaba en quiebra y fue nacionalizada y convertida en propiedad del Estado. Debido a la guerra de agresión de Rusia en Ucrania, la Unión Europea empezó a independizarse cada vez más del gas y el petróleo rusos.

"Se trata de otro paso en la estrategia de Alemania de diversificar sus mercados para comprar energía. Instaló terminales en tiempo récord para recibir gas licuado de muchos lugares. En particular, de Estados Unidos, y también de Qatar. Pero como los países del Golfo están en esta crisis bélica, es incierto en qué medida podrán abastecer a otros países", explicó Moses. "Y Argentina está desarrollando al máximo su gran potencial en gas y petróleo no convencionales".

"Hasta ahora, la dependencia de Alemania de unos pocos proveedores (Rusia, Oriente Medio) era demasiado elevada y vulnerable a las crisis. Es precisamente aquí donde entra en juego el acuerdo con Argentina", dijo Hans-Dieter Holtzmann, director de Proyecto para Argentina y otros países sudamericanos de la Fundación Friedrich Naumann, cercana al partido liberal alemán.

"La ventaja es que ya el año próximo Argentina estará exportando GNL, lo cual facilita acelerar los tiempos de la maduración de Vaca Muerta", señaló Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

Gabriel Puricelli, analista de política internacional y vicepresidente del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP) en Argentina, advirtió que "está por verse si el desarrollo total de Vaca Muerta llevará solo a contratos para la exportación del recurso crudo, o si ese recurso se va a utilizar para potenciar el desarrollo de la industria argentina, por ejemplo, la de fertilizantes, con un mayor valor agregado".

El gas de esquisto (shale) se extrae de Vaca Muerta mediante fractura hidráulica o fracking y es transportado por gasoductos desde Neuquén hasta la costa atlántica, en el Golfo de San Matías, provincia de Río Negro.

Allí se instalarán dos plantas flotantes de licuefacción de gas (FLNG), de 2,45 y 3,5 millones de toneladas por año (mtpa) respectivamente. Así, en 2028 y con esas dos unidades operativas, la capacidad total de exportación de SESA podría elevarse a unas 6 millones de toneladas de GNL anuales. Para que ambos buques puedan abastecer de gas todo el año, SESA construirá un gasoducto de 500 kilómetros de extensión que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina, con una inversión en infraestructura de 1.300 millones de dólares.

Proyecciones de mercado para 2026 estiman las exportaciones energéticas de SESA en más de 14.000 millones de dólares, según la plataforma especializada SHALE24, y en más de 20.000 millones de dólares entre 2027 y 2035, dependiendo de los precios internacionales del GNL, con la creación de 1.900 empleos y un compromiso total de inversión del consorcio argentino de 15.000 millones de dólares.

"El sector del petróleo y del gas se convertirá en el segundo pilar de las exportaciones de Argentina, junto al agro", augura Carl Moses. Asimismo, indica que el gas de Vaca Muerta "es muy rico en líquidos asociados que proveen de insumos a la industria de los fertilizantes y la petroquímica".

Gabriel Puricelli plantea que "la cuestión principal es si esto sirve al desarrollo integral de Argentina, o se trata simplemente de crear una economía de enclave", generando una riqueza que no se derramará en la sociedad argentina.

El contrato entre Alemania y Argentina está inscrito dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), creado por el Gobierno de Javier Milei, que prevé exenciones impositivas a los grandes emprendimientos, además de ofrecer seguridad jurídica y previsibilidad a fin de atraer inversiones a gran escala.

El asesor empresarial Carl Moses indica que el RIGI "es un marco regulatorio que permite adelantar grandes inversiones, de otro modo, habría que esperar mucho tiempo para que se consolide la estabilización macroeconómica de Argentina".

Hans-Dieter Holtzmann destaca, por su parte, que "los contratos de suministro, como este de gas natural licuado (GNL) para Alemania, permiten a Argentina aprovechar sus recursos naturales, obtener ingresos, atraer inversiones para seguir desarrollando sus yacimientos y posicionarse como un socio internacional fiable".

Hernán Letcher, del CEPA, considera que "Argentina tiene en Vaca Muerta, al ritmo actual del consumo, unos 120 años de gas y petróleo debajo de la tierra, con lo cual, indefectiblemente, debería convertirse en un exportador neto de ambos recursos”.

"Argentina tiene que aprovechar la oportunidad que se le ofrece, no solo por poseer el recurso, sino porque está ubicada en América del Sur, que es una zona de paz en un mundo crecientemente conflictivo”, resalta el analista Gabriel Puricelli.

Pero, para ello, "Argentina tiene que alinear su política exterior con el objetivo de la paz", dice, "algo que el Gobierno de Milei no está haciendo. En una oportunidad en la que Argentina puede obtener el dividendo de los recursos que posee y el dividendo de la paz, tenemos un Gobierno que, de manera bastante insólita, busca sistemáticamente involucrarse en las guerras que hacen otros países".

A juicio de Puricelli, del Laboratorio de Políticas Públicas, "la política de inversión del Gobierno también tiene que ajustarse a los objetivos de desarrollo para que no se creen cuellos de botella de abastecimiento a nivel nacional e internacional en el futuro".

"El actual aumento de los costos energéticos a nivel mundial supone una carga a corto plazo para los ciudadanos y las empresas, también en Argentina. Sin embargo, a mediano plazo, los enormes recursos energéticos ofrecen a Argentina la oportunidad de convertirse en un 'ganador' relativo de las actuales crisis geopolíticas", afirma Hans-Dieter Holtzmann, de la Fundación Naumann.

Asimismo, pronostica que el acuerdo UE-Mercosur, que entrará en vigor, al menos de forma provisional el 1º de mayo "sitúa a Argentina aún más en el punto de mira de Europa y mejora las condiciones de inversión en el país".

(rml)