Según un informe de la consultora EcoGo, los hogares destinaron el 33% de sus ingresos mensuales al pago de deudas con plataformas fintech, el registro más alto desde que existen mediciones sistemáticas.
   El fenómeno no se limita al sector digital. Si se suman los compromisos con bancos tradicionales, el endeudamiento total trepa al 140% del ingreso mensual promedio, lo que refleja un deterioro profundo en la capacidad de pago de amplios sectores de la población. En paralelo, se dispararon los niveles de mora y crecieron con fuerza los créditos considerados "irrecuperables".

Fintech en expansión y cuotas que ya no se licúan
   De acuerdo con EcoGo, el salto del endeudamiento está vinculado a un cambio estructural en el contexto económico. "Muchas personas que tienen acceso a crédito formal no llegan a fin de mes y recurren a mecanismos alternativos. Antes, las cuotas se licuaban con la inflación ahora ya no", explicó Marina Dal Poggetto, directora de la consultora.
   Durante años, la alta inflación permitía que el peso real de las deudas se redujera con el tiempo. En el nuevo escenario, con una desaceleración inflacionaria relativa y salarios rezagados, ese "alivio" desapareció. El resultado es una acumulación de obligaciones difíciles de sostener.

   Los datos del Banco Central hasta noviembre de 2025 muestran que el sector fintech concentró buena parte del crecimiento. Las billeteras virtuales y otros prestadores no financieros alcanzaron una cartera cercana a los $12,6 billones, con más de 6 millones de deudores. Solo en el primer semestre del año, el crédito digital creció más del 30%.
   Plataformas como Mercado Pago, Ualá y Naranja X lideran el mercado en términos de usuarios y volumen, aunque el BCRA no publica rankings individuales. En promedio, las tasas nominales anuales del sector rondan el 129%, lo que encarece notablemente el financiamiento para los consumidores.
Morosidad en niveles históricos   El crecimiento del crédito vino acompañado de un fuerte deterioro en los pagos. En noviembre de 2025, el 21,4% de la deuda con fintech presentaba irregularidades, casi el triple que un año antes, cuando la mora era del 7,4%. En términos absolutos, alrededor de $2,7 billones registraban dificultades de cobro.
   Más preocupante aún fue el avance de los créditos "irrecuperables", aquellos con más de un año de atraso. En solo doce meses pasaron del 2,6% al 6,4% del total, lo que implica que miles de hogares quedaron atrapados en situaciones financieras sin salida clara.
   El fenómeno también alcanzó a otros prestadores no bancarios, como casas de electrodomésticos, cooperativas y mutuales, que muestran niveles de irregularidad elevados, en algunos casos superiores al 25%.
Bancos: impacto más moderado, pero creciente   El sistema bancario tradicional no quedó al margen del deterioro, aunque presenta mejores indicadores gracias al uso extendido del débito automático y a mayores controles crediticios.
   La mora en préstamos personales trepó al 11%, el nivel más alto registrado, mientras que en tarjetas de crédito alcanzó el 8,4%, multiplicándose por seis respecto de 2024. Según el BCRA, la mora general de los hogares sobre el crédito privado se ubicó en torno al 8,8% hacia fines de 2025.
   Estos números reflejan que incluso los segmentos con mayor acceso al sistema financiero formal enfrentan crecientes dificultades para cumplir con sus compromisos.

Consumo vulnerable y endeudamiento defensivo
   Los especialistas coinciden en que el auge del crédito digital responde, en gran medida, a un uso "defensivo" del endeudamiento. Las familias recurren a préstamos no para invertir o mejorar su nivel de vida, sino para cubrir gastos básicos: alimentos, servicios, transporte o alquiler.
    "El crédito dejó de ser una herramienta de expansión del consumo y pasó a ser un mecanismo de supervivencia", señalan desde EcoGo. Esta dinámica vuelve más frágil a los hogares frente a cualquier shock, como una pérdida de empleo o un aumento inesperado de tarifas.
   Además, la facilidad de acceso a las billeteras virtuales, con procesos rápidos y pocos requisitos, favorece el sobreendeudamiento, especialmente en sectores informales o con ingresos inestables.
Sin riesgo sistémico, pero con señales de alerta   Por ahora, los analistas descartan un riesgo sistémico para el sistema financiero. La exposición de los bancos es limitada y el sector fintech, aunque en expansión, no tiene el tamaño suficiente como para generar una crisis generalizada.
   Sin embargo, el panorama social es preocupante. El aumento de la mora, el crecimiento de los créditos incobrables y el peso creciente de las deudas sobre los ingresos configuran un escenario de consumo vulnerable y fragilidad económica.
   En este contexto, el desafío para el Gobierno y los reguladores será doble: sostener la inclusión financiera sin fomentar prácticas riesgosas y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de ingreso para evitar que el crédito siga siendo la principal herramienta para llegar a fin de mes.
   Mientras tanto, para millones de argentinos, las billeteras virtuales se consolidan como una solución inmediata, pero también como una fuente creciente de endeudamiento difícil de revertir.
Fuente: diarionorte.com