"Marzo y abril van a ser meses críticos para ver si la gente confía en el modelo o si crecen las dudas"

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"Marzo y abril van a ser meses críticos para ver si la gente confía en el modelo o si crecen las dudas"
"Marzo y abril van a ser meses críticos para ver si la gente confía en el modelo o si crecen las dudas"

04/02/202411:00 Política- El analista desmenuzó el escenario político actual, con un Gobierno que señala es "cuantitativamente chico y cualitativamente inexperto", lo cual "dificulta la expectativa de resultados positivos".

El analista político y director de la consultora Sinopsys, Lucas Romero, mantuvo un diálogo exclusivo con EL LIBERAL en el cual se refirió al contexto político actual, en el cual el Gobierno nacional acaba de conseguir la aprobación en general de la ley "Bases", más conocida como ley ómnibus, pero en la cual tuvo que resignar todo el paquete fiscal, "corazón del modelo económico" para su aprobación.

De todo este escenario habló Romero, a la par que detalló por qué el Gobierno encuentra tantos escollos a la hora de tratar de avanzar en decisiones clave para desarrollar el modelo que propone el presidente Javier Milei.

¿Qué reflexión surge luego de estas dos semanas de debate de la ley ómnibus y su aprobación en general?

Lo que se ha visto es el rasgo más sobresaliente del proceso político actual, que es la restricción decisional que afecta al Poder Ejecutivo por su condición de híper minoría. Es un presidente que no puede tomar decisiones de manera autónoma sino que tiene que acordarlas con otros sectores políticos y esto es una dificultad, complejiza el proceso de toma de decisión en un contexto en el cual la Argentina necesita tomar muchas decisiones. Un reflejo de esta dificultad es que estamos por cumplir dos meses de mandato de Milei y todavía no sabemos qué decisiones de las que el Ejecutivo pretende, finalmente se tomarán. Este es el principal rasgo del proceso político, lo que lleva no solo a preguntarse qué es lo que quiere hacer Milei sino qué es lo que podrá hacer y qué es lo que lo dejarán hacer. Porque allí está el principal interrogante: Qué, de lo que quiere hacer Milei, podrá hacer y, en todo caso después, si la estrategia que el Ejecutivo ha pergeñado para sortear este escollo de la restricción decisional es la correcta. Si le convenía a Milei discutir tantas decisiones juntas o si le convenía sacar menos decisiones, pero más rápido, son parte de los interrogantes.

Con las concesiones que hubo, ¿el Gobierno de Milei será el que proyectó o el "posible" en este contexto?

Hubo muchos cambios. Porque el Gobierno arrancó con una posición intransigente, de no pretender negociar nada y finalmente terminó negociando. Y mucho. Tanto que este proyecto perdió su corazón, que era el paquete fiscal. Si uno tuviera que ponerse a ordenar los artículos de la ley ómnibus, desde los más a los menos importantes, el paquete fiscal era el más importante. Era lo que Milei necesitaba sacar del Congreso. Pero finalmente lo tuvo que entregar, con lo cual se termina aprobando una ley que tiene muchas cosas que son accesorias, pueden ser importantes o urgentes, pero no más importantes ni urgentes que el paquete fiscal que es el ancla del programa económico. Lo dijo el ministro de Economía, "el ancla del programa es el paquete fiscal". Bueno, esa ancla, finalmente quedó de lado. Allí se plantea un interrogante respecto de cuánto de lo que Milei dice que va a hacer en materia fiscal, podrá hacer. Y no es algo menor, porque en gran medida el éxito del proceso de ordenamiento, de estabilización económica, depende de la capacidad fiscal que tenga el gobierno de eliminar el déficit y eliminar la necesidad de financiamiento de ese déficit. Porque es un gobierno que no tiene posibilidad de financiarlo vía emisión, ni vía préstamos o créditos del mercado.

¿Hay indicadores sociales que estén apareciendo y que puedan determinar una situación más crítica?

Los indicadores sociales siempre vienen con rezago, con lo cual en tanto la evolución del empleo como de la pobreza y la indigencia van a aparecer en un par de meses, para poder mensurar cuál es el impacto que está teniendo este proceso de correcciones económicas que encaró el gobierno. Primero con la corrección del tipo de cambio de comienzos de mandato que produjo un fogonazo inflacionario que seguramente va a afectar el ingreso, calidad de vida y situación de pobreza e indigencia de la gente. En todo caso lo que sí son indicadores más sensibles, son los de opinión pública. Allí, nosotros vimos un arranque moderadamente optimista respecto de las posibilidades que el Gobierno resuelva los problemas económicos. Había una ligera mayoría a favor de esa mirada. Pero ya en enero tuvimos un indicador de evaluación de desempeño del gobierno con saldo bastante negativo. Había una ligera mayoría que estaba desaprobando el desempeño del gobierno junto a los que aprobaban y una caída en la imagen del presidente en relación a la primera medición de los primeros días de mandato. Allí fue el pico de popularidad de Milei. No vamos a ver por lo pronto en los primeros 6 meses un nivel de popularidad de esa magnitud, porque los primeros 6 meses serán los 6 meses, económicamente hablando, más complicados para el presidente y eso se va a ver reflejado en el clima de opinión pública.


¿Cómo ves el devenir del Gobierno aún con sus desajuste internos?

Hay una característica de la restricción decisional que sufre este gobierno, que es un gobierno que además de ser cuantitativamente chico, es cualitativamente inexperto. Son dos cualidades que dificultan la expectativa de que pueda haber resultados positivos. Este es un gobierno débil para tomar decisiones en este contexto. Pero además, muy inexperto. Y esto se ha visto a lo largo de esos primeros dos meses, con mucha inexperiencia en la construcción de un diálogo y de acuerdos políticos. Quizá la expectativa es que la fase de aprendizaje sea rápida y que pueda hacer los ajustes para poder manejarse mejor, en un contexto donde va a necesariamente tener que buscar acuerdos con otros actores políticos para tomar decisiones. Esto es una condición inicial, pero que va a permanecer al menos por los primeros 2 años de mandato y es un desafío político agregado al económico.

"El proceso electoral ha dejado una sociedad muy fracturada y muy polarizada"

"Lo que estamos viendo es una sociedad muy fracturada y muy polarizada. La polarización extrema es una novedad que nos marca que entre los que califican de muy bueno el desempeño del gobierno y los que lo califican de muy malo son 3 de cada 4. Es decir, la gran mayoría está en los extremos.


Tiene una mirada muy negativa y muy positiva de lo que se está haciendo", indicó. Agregó: "El proceso electoral dejó una sociedad mucho más polarizada y hoy se conserva esa forma en los términos de cómo se mira lo que está pasando". "Hay un segmento ligeramente mayoritario que, al inicio del mandato de Milei, veía muy bien todo lo que se estaba haciendo. Y una segunda mitad que lo veía muy mal.

Ahora, esa ecuación se invirtió. Queda una sociedad que no esta dispuesta a dialogar sino a confrontar".

"La principal duda es si el tratamiento a aplicar a esta economía es tolerable por el cuerpo social"

En otro tramo de la entrevista, al ser consultado sobre cuáles son hacia adelante los desafíos más fuertes que tiene el presidente Milei y su gobierno, señaló que "éste es un presidente que necesita no dar respuestas, porque corregir la economía argentina en poco tiempo es imposible, pero sí garantizar que en estos primeros 6 meses, la gente siga creyendo que el rumbo es el correcto".

En este sentido agregó que debe "tratar de transmitir que el sendero que se está recorriendo es un sendero de recuperación, de normalización de la economía y que la gente crea que el sacrificio vale la pena. En la medida que el Presidente pueda demostrar que se está yendo hacia un norte, eso puede estirar la paciencia de la sociedad, eso puede hacer más tolerable los costos o el impacto negativo que pueda tener esta etapa de correcciones".

Pero, indicó que "si en el mientras tanto, el Presidente tiene que atravesar algún proceso de nuevas correcciones, nueva devaluación con nuevo pico inflacionario, eso puede ser muy lesivo de la paciencia que la gente le pueda tener al tratamiento, porque en última instancia esa es una cuestión de fondo. Si el tratamiento que se le requiere aplicar a esta economía es tolerable por el cuerpo social, esa es la principal duda de fondo".

Puntualizó que " habrá que tener una muy buena estrategia, por parte del diseño del programa económico, para que no haya sobresaltos en el camino y que la gente crea que lo peor ya pasó y a pesar que estamos en una situación económica mala, que se está transitando hacia una situación económica mejor. Eso va a ser la clave para este Ejecutivo y marzo y abril van a ser meses crítico en ese sentido, para que la gente pueda en ese momento sacar una primera conclusión de si, efectivamente, el programa económico está funcionando o si empiezan a crecer dudas respecto de si este esfuerzo que está haciendo la sociedad es algo que vale la pena en virtud que no pareciera estar yendo hacia el lugar correcto".

Fuente: El Liberal

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