














Boca la pasó mal, resistió los mejores momentos de Lanús y terminó festejando en una última jugada agónica. El equipo de Mauricio Pellegrino fue superior durante buena parte del encuentro, tuvo varias chances para quedarse con los tres puntos, pero el Xeneize aguantó y encontró el golpe definitivo sobre el cierre por 1 a 0.
Desde el arranque, el Granate salió decidido a imponer condiciones y sorprendió a un Boca inconexo. Apenas habían pasado 90 segundos cuando llegó la primera gran oportunidad: Aquino envió un centro preciso desde la derecha, Peña Biafore ganó de cabeza y su remate se estrelló contra el travesaño de Montero.
Lanús mantuvo la presión y siguió generando peligro. A los 12 minutos se produjo además una jugada polémica: Flores cometió una dura infracción sobre Marcich, recibió la tarjeta amarilla de Pablo Dóvalo y desde el banco visitante reclamaron la expulsión. El VAR no intervino y el joven futbolista de Boca continuó en cancha.
Lanús dominó, pero Boca reaccionó
Pasado el primer cuarto de hora, Aquino volvió a generar preocupación con una gran acción individual. El atacante dejó a su marca en el camino y sacó un potente derechazo que pasó muy cerca del palo.
Sin embargo, Boca logró reaccionar y empezó a equilibrar el desarrollo. La primera aproximación llegó justamente a través de Flores, que aprovechó una falla en la salida de Marcich, encaró hacia el área y sacó un zurdazo que fue desviado por la defensa.
Poco después llegó la mejor jugada colectiva del Xeneize en la primera mitad. Velasco inició la acción por el centro, abrió hacia la izquierda para Blanco y el lateral envió un centro preciso para la llegada del propio volante, que conectó de primera y mandó la pelota a centímetros del poste.
Sobre el cierre de la etapa inicial, Velasco volvió a estar cerca con un tiro libre desde unos 30 metros que pasó rozando el palo. Pero Lanús también tuvo la última: Watson culminó una gran jugada colectiva con un derechazo que sacudió la red, aunque del lado de afuera.
Los cambios del Vasco le dieron otra cara a Boca
El complemento comenzó con una imagen similar a la del arranque. La dupla formada por Aquino y Peña Biafore volvió a generar peligro para Lanús, aunque esta vez el ex River sacó un remate débil que terminó en las manos de Montero.
A partir de allí, el entrenador de Boca decidió mover el banco y realizó tres modificaciones de una sola vez. Leandro Paredes, Sebastián Villa y Enner Valencia ingresaron en lugar de Rey Domenech, Velasco y Merentiel, buscando cambiar la dinámica del equipo.
Las variantes tuvieron un impacto inmediato. Herrera salió jugando desde el fondo, Blanco recibió y envió un centro atrás para Villa. El colombiano sacó un remate con buena dirección, pero Losada respondió con una gran intervención para evitar la caída de su arco.
Lanús lo tuvo, Montero salvó y Belmonte desató la locura
El cierre fue de máxima tensión. Lanús tuvo una chance inmejorable para llevarse el triunfo, pero Montero apareció con una atajada clave para mantener con vida a Boca cuando el partido ya entraba en su tramo final.
Y cuando todo parecía encaminado a un empate, llegó la última jugada. Tomás Belmonte apareció para definir una buena acción ofensiva y marcar el gol que le dio la victoria al Xeneize, desatando el festejo en un final completamente agónico.
Así, Boca terminó celebrando un triunfo sufrido, después de un partido en el que Lanús fue superior durante largos pasajes y tuvo oportunidades claras para ganarlo. Pero el Xeneize resistió, reaccionó con los cambios y encontró en Belmonte el héroe inesperado de una noche que parecía terminar sin ganador.
Fuente: diariopanorama.com