












Los cables se habrían averiado a causa de las inclemencias climáticas, pero en una ocasión precedente a la ocurrida en los últimos días, generando temor en los vecinos quienes realizaron los reclamos pertinentes que no fueron atendidos. La gravedad de la situación radica en que la zona es permanentemente recorrida por las personas que se trasladan caminando para salir o ingresar al barrio, así como niños que juegan diariamente y por alguna razón del azar no fueron víctimas de los cables antes que los animales.