Efraín, abanderado de su escuela, a la que llega caminando 6 kilómetros

hace 9 años - ZONALES

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La esforzada historia de un niño chaqueño dio la vuelta al mundo y generó miles de respuestas


La historia de Efraín, un niño qom de 13 años que logró concluir la escuela primaria como abanderado pese a que debe caminar todos los días –de ida y de vuelta- los 6 kilómetros que la separan de ella, se viralizó y concentró la atención de los principales medios del país. El resultado fue que la noticia dio la vuelta al mundo y llovieron respuestas solidarias desde el resto del país y también desde el extranjero.“Desde China nos llamó un hombre argentino que vio la noticia por internet y que nos preguntó qué necesitamos. Le dijimos que lo más importante son bicicletas, calzado y útiles escolares. No sólo para Efraín, sino para muchos de los nenes que se egresaron con él haciendo el mismo esfuerzo y superándose día a día”, contó al diario Clarín una docente de la Escuela 239, del paraje Pampa Chica, cercano a Pampa del Indio.

Una foto, infinitos destinos

Todo comenzó con un posteo en las redes sociales, donde alguien subió una foto en la que se veía a Efraín llorando junto a su abuelo, Angel Delgado, quien tampoco lograba contener las lágrimas. Ambos estaban de pie junto al director de la escuela, Hugo Baricheval, quien acababa de darle al niño su diploma de honor por haber tenido las mejoras notas del séptimo grado.

La historia comenzó a replicarse hasta el infinito por la web, por la conmovedora imagen y por todo lo que había detrás: las adversidades que Efraín había sorteado para poder terminar el colegio, entre las cuales la distancia entre su casa y la escuela es una de las menos difíciles de superar.

En realidad, lo que tocó las emociones de todos fueron las ansias de superación de Efraín y el apoyo de su pequeño entorno familiar: su abuelo, su hermanita y su tío Sergio. Todos son parte de la comunidad qom de Pampa del Indio, donde viven en más que precarias condiciones.

“Sí, me emocioné porque logré lo que quería desde hace mucho, terminar la primaria. Y fui abanderado porque tuve las mejores notas del curso”, dijo Efraín al ser entrevistado por Clarín. Allí confirmó la caminata diaria de doce kilómetros para ir y volver del colegio. “Hasta cuando llueve”, dijo.

No tuvo siquiera una bicicleta que le facilitara el trayecto. No por casualidad es el primer integrante de su familia que logra terminar la primaria.

Ahora la duda es si podrá concurrir a las clases del nivel secundario. “La escuela media queda todavía más lejos –contó su tío Sergio-. Necesitaría una bicicleta. Además nos faltan útiles y libros. Siempre le insistimos para que estudiara, le dijimos que era importante que lo hiciera para que después pueda conseguir un buen trabajo”, aporta el tío.

Reacción solidaria

Ayer la edición digital de Clarín informaba que la noticia de Efraín había despertado “un conmovedor aluvión solidario” y que “los teléfonos de los maestros y directores del colegio recibieron llamadas desde Alemania, Italia y hasta China ofreciendo bicicletas, útiles escolares y zapatillas”.

La maestra María contó que la familia del nene no tiene ni televisión ni computadora y que cuando el abuelo fue a inscribir a su nieta para el año que viene le contaron todo lo que pasó con esa foto: “No sabían nada hasta ayer a la tarde. Cuando les contamos se quedaron mudos. Efraín me contó que no pudo dormir a la noche, está contento, nervioso, ansioso. Todo al mismo tiempo”, relató la docente.

Más allá de la ayuda, el caso mueve a muchas reflexiones. Por ejemplo, a pensar en los cientos, miles, de Efraínes que batallan contra los obstáculos que encuentran desde el momento mismo de sus nacimientos, sin que la famosa “igualdad de oportunidades” pregonada por todos los gobiernos golpee a sus puertas.

14-12-16 Fuente y foto diarionorte.com


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