La "Rímolo chaqueña" prendió el ventilador: podría haber más citados.

11 de Agosto, 2026-La falsa médica amplió su declaración de imputada. Lanzó duras acusaciones contra el exdirector del hospital de Quitilipi.
Hace 4 horas ZONALES

SÁENZ PEÑA (Agencia). Lidia Mabel Ojeda, acusada por ejercer ilegalmente la profesión en el hospital de Quitilipi, solicitó el martes una ampliación de su declaración de imputada y realizó fuertes señalamientos contra el exdirector del nosocomio, Daniel Alfredo Acuña. Aseguró que era el médico quien prestaba su sello a varios residentes y afirmó que ella "jamás medicó a un solo paciente" de los que concurrieron al hospital.

Médica trucha. Ojeda dijo que ella tomó el trabajo "por una necesidad económica" y que jamás "recetó" medicamentos.

Ojeda está imputada por los delitos de "usurpación de título y honores y homicidio con dolo eventual", este último en uno de los hechos investigados, mientras se aguarda la definición de la calificación legal correspondiente a los demás casos que son objeto de investigación.

El exdirector del hospital de Quitilipi, Daniel Alfredo Acuña, fue el principal señalado por la acusada.

"Contaré cosas más adelante"

Al referirse a la acusación por usurpación de títulos y honores, Mabel Ojeda manifestó: "No voy a declarar quién me dio ni nada. Me ofrecieron una matrícula y un sello y, como no tenía trabajo, y tengo seis hijos y nietos que mantener, acepté".

También sostuvo que por el trabajo que desempeñaba en el hospital de Quitilipi "le pagaban dos mangos y lo demás se agarraban todo ellos", aunque no precisó quiénes se quedaban con el resto del dinero. Estas acusaciones contra otras personas podrían llevar al fiscal de la causa, Marcelo Soto, a disponer la convocatoria de nuevos testigos para profundizar la investigación sobre el resonante caso.

En otro tramo de su descargo, Ojeda aseguró: "Nunca asistí a ningún paciente. Solo estaba representando, con el sello, firmar y hacer presencia, nada más", con lo que intentó desligarse de la atención médica. Además, sostuvo que "a su debido tiempo declararé quién me dio el sello".

Según su relato, el entonces director Alfredo Acuña les indicaba a los residentes que hicieran "lo que creían conveniente para el paciente". Ojeda aclaró que algunas de esas situaciones ocurrieron cuando ella ya no se encontraba en el lugar, por lo que no podía afirmarlas fehacientemente, aunque sostuvo que Acuña "había dado la orden".

En ese sentido, aseguró que todos conocían que el médico prestaba su sello y que no se trataba de una práctica destinada a una sola persona, sino que lo habría facilitado "a cuatro pasantes más", afirmó Ojeda.

La defensa de Acuña

Luego de la imputación formulada por el fiscal Marcelo Soto contra Daniel Acuña, quien se desempeñó como director del hospital de Quitilipi durante el período en que se habrían producido los hechos vinculados con la usurpación de títulos y honores atribuida a Ojeda, también quedó bajo investigación la licenciada Carina Gabriela Villalba.

Ahora se aguarda conocer los pasos que adoptarán ambos imputados. En el caso de Acuña, se espera que su defensora, la abogada Adriana De Langhe, presente en los próximos días un descargo ante la Fiscalía, teniendo en cuenta la gravedad de las acusaciones formuladas por Ojeda contra quien fuera director del hospital.

No obstante, cabe señalar que se trata de manifestaciones realizadas en el marco de una declaración de imputada, instancia en la que no existe obligación de decir verdad y que deberá ser contrastada con el resto de las pruebas incorporadas a la causa.

Por su parte, el abogado Daniel Acosta, representante de la familia de Lorenzo Blanco, se mostró sorprendido por las declaraciones de Ojeda. "Seguramente este relato de Lidia Ojeda va a causar más conmoción de la que ya existe en la ciudad y permite observar la desconexión que existía entre el hospital y la sociedad de Quitilipi", sostuvo el profesional.

11-08-26 Fuente: diariopanorama.com

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