“Mientras pelean arriba, el pueblo abajo se muere de hambre”: el impacto de los bloqueos en Bolivia

hace 56 minutos - MUNDO


La crisis social, política y económica de Bolivia no encuentra, hasta el momento, un cauce para resolver las demandas de las poblaciones que mantienen más de 50 bloqueos en distintos puntos del país. La respuesta gubernamental ya se cobró la vida de, al menos, un manifestante y otras cuatro, según autoridades sanitarias, por la falta de atención médica debido a los bloqueos.

La situación crítica se focaliza entre La Paz y la aledaña ciudad de El Alto, una zona urbana habitada por cerca de 3,5 millones de personas.

El presidente Rodrigo Paz ensayó un gesto hacia quienes mantienen los bloqueos con el anuncio de la reducción de su salario y el de sus ministros, pero esto no alcanzó para bajar la tensión con los manifestantes, que protestan contra la mala calidad de la gasolina, los bajos salarios y un proyecto de ley de tierras. Mientras crece la inconformidad de los afectados por la paralización.

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Mientras el país se pierde en su propio laberinto, las consecuencias de este delicado momento llegan también a los ciudadanos que no forman parte de las manifestaciones. Entre ellos, comerciantes informales y transportistas que no pueden trabajar con normalidad.

“Por culpa del bloqueo, estamos en las calles”, gritaron habitantes inconformes con las manifestaciones en una protesta en el centro histórico de La Paz, con una bandera de Bolivia en alto y haciendo sonar sus cacerolas.

En la misma concentración, este martes, se leía en una pancarta: “Necesitamos paz, trabajo y estabilidad”. "Ya estamos cansados, la gente humilde está cansada", clamó Miriam Hernández, dirigente de los comerciantes, en declaraciones a medios locales.

A pocas cuadras, se registró otra movilización, impulsada por el sindicato de transportistas ante la escasez de combustible por los cortes de vías, que impiden su traslado a las distribuidoras. “Mientras pelean arriba, el pueblo de abajo se muere de hambre” o “Basta de gasolina basura”, decían sus pancartas.

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Conscientes de las afectaciones que conllevan las interrupciones de las carreteras, los manifestantes defienden que es la única manera que tienen para ser escuchados. “Gracias a estas marchas y bloqueos se han conseguido las ocho horas de trabajo, se han conseguido las vacaciones”, argumenta un joven en el terreno, mientras otro de sus compañeros envía un mensaje al jefe de Estado: “La gente de El Alto muere de hambre, mi estimado. Si usted no baja a las bases a hablar, Rodrigo Paz, la gente se va a empezar a levantar y esto va a ser una guerra civil, estimado presidente”.

“Queremos que renuncie, que dé un paso al costado ya. Cinco años vamos a perder”, afirma otro de los manifestantes a Héctor Estepa, enviado especial de France 24 en Español a La Paz.

“Tantas cosas, tantas riquezas lindas tenemos ¿Vieron esos montes hermosos llenos de minerales? Ellos quieren hacérselo todo, quieren llevárselo a otros lados”, afirma otro. “Nos está manejando a puro decretazo en contra de los pobres. Nosotros somos comerciantes y nos quiere colocar un impuestazo”, sostiene una mujer, en el mismo bloqueo de El Alto, epicentro histórico de las protestas en Bolivia.

Conscientes de las afectaciones que conllevan las interrupciones de las carreteras, destacan que es la única manera que tienen para ser escuchados. “Gracias a estas marchas y bloqueos se han conseguido las ocho horas de trabajo, se han conseguido las vacaciones”, argumenta un joven en el terreno, mientras otro de sus compañeros envía un mensaje al jefe de Estado:

“La gente de El Alto muere de hambre, mi estimado. Si usted no baja a las bases a hablar, Rodrigo Paz, la gente se va a empezar a levantar y esto va a ser una guerra civil, estimado presidente”.

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Cuando los bloqueos llevan casi un mes, también comienzan a escasear el oxígeno y las medicinas en los centros de salud de La Paz. Es el caso del Hospital del Niño, donde Zulma Hinojosa cuenta a AFP que tiene que sortear los escombros de los piquetes para conseguir medicamentos. Su hijo de 13 años padece asma y problemas cardíacos. "No lo puedo exponer a estas tensiones, a caminar bastante, porque está con tratamiento" y el traslado "es toda una odisea", detalla al manifestar cómo es viajar desde El Alto, donde reside, hasta el centro de atención.

Según la ciudadana, “los medicamentos están subiendo o hay otros que se están acabando". Mientras que el neurocirujano Enrique Coritza, jefe de la Unidad de Quirófano, asegura a la agencia AFP que la cantidad de oxígeno de que dispone el hospital va a durar unos pocos días. "A partir del jueves, viernes, sábado no sabemos la situación en la que estaremos", advierte.

“Los medicamentos están subiendo o hay otros que se están acabando".

"No hay medicamentos" en el hospital, lamenta Ruth Angulo, de 63 años, mientras sigue la recuperación de su hijo de un derrame cerebral. En tanto, Christian Calle, jefe de la Unidad de Farmacias del nosocomio, se queja de que "la distribución de oxígeno" por parte de los proveedores no responde "a las necesidades propias del hospital".

La falta de oxígeno y remedios no es el único problema que afecta a los centros de salud.

La escasez de alimentos también se constituye en un inconveniente que afecta a los pacientes. "No tenemos carne (de res), no tenemos pollo, no tenemos hortalizas y vegetales, lo cual está emergiendo en déficit alimenticio en los pacientes", describe Calle. "Estamos midiendo, racionando y cortando las cantidades para que pueda llegar" a los pacientes, añade. Angulo detalla que a su hijo antes le daban "sopa y segundo (plato fuerte)", pero ahora "la alimentación se está reduciendo".

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Algunas ramas de la actividad económica del país también se empiezan a ver afectadas. Así lo informa la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) al sostener que hay unas 500 toneladas de carne varadas en distintos puntos del país. La crisis afecta tanto al consumo externo como a la exportación.

“No nos vamos a cansar de decir la situación que nos genera la pérdida que ocasiona estar tantos días bloqueados. A pesar de estos inconvenientes, nuestros asociados están poniéndole el hombro al país. Como buenos productores queremos superarnos día a día para el beneficio de nuestras familias y las familias bolivianas”, explicó el presidente de la entidad, Alex Justiniano, en una conferencia de prensa el pasado lunes 25 de mayo.

El dirigente estimó que entre 30 y 35 camiones con ganado permanecen inmóviles en varias zonas de la nación andina. Según sus cálculos, el daño económico se encuentra en torno a los 1,5 millones de dólares.

La preocupación se extiende al mercado laboral. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cantidad de empleados vinculados al sector agropecuario se ubica en 1,7 millones, de los cuales el 35% se desempeña en la ganadería.

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El alcance de la crisis en curso es materia de reflexión entre los especialistas. Consultado por France 24 en Español, el analista político Carlos Saavedra asegura que los bloqueos generan un impacto “durísimo” en las ciudades de La Paz y El Alto, una zona urbana habitada por cerca de 3,5 millones de personas.

“Hay definitivamente una situación de alerta máxima porque se ha intentado habilitar, vía policial y militar, varios corredores humanitarios, pero estos han sido rechazados por los bloqueadores”, advierte Saavedra y explica que “el conflicto no ha llegado a todo el país, está centrado en el departamento de La Paz, que es uno de los nueve departamentos de Bolivia, donde está la sede de gobierno”.

En cuanto al impacto económico, señala que “las consecuencias para las exportaciones y para el riesgo país son muy graves”. Pero su preocupación se concentra en el desenlace que puede tener esta crisis, a partir de la promulgación de la ley que habilita la aplicación del estado de excepción para establecer el uso de la fuerza policial y militar contra los manifestantes:

“Eso, obviamente, va a significar un escenario de confrontación entre los comunarios campesinos que están bloqueando y las fuerzas del orden. Ojalá no se salga de control, pero todo indicaría eso. Estamos viviendo ese escenario. Es muy tenso y habrá que ver cómo se encamina la solución”, añade.

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Fuente: france24.com