Colombia: venta de autos eléctricos desafía equipamiento de carga

hace 2 horas - MUNDO


La llegada de nuevas marcas al mercado de vehículos eléctricos e híbridos, impulsada por compañías como Tesla y la china BYD, abrió un nuevo panorama para la movilidad en Colombia, pero también despertó interrogantes sobre qué tan preparado está el país para una adopción masiva de estas tecnologías.

Si se suma la cantidad de vehículos eléctricos matriculados hasta el 21 de mayo de 2026, que asciende a 77,215 según cifras del Runt, actualmente existe un punto de carga por cada 148 vehículos no impulsados por combustibles fósiles, pues el país apenas cuenta con 520 puntos de carga.

La situación se vuelve más desafiante si se tiene en cuenta que, según estimaciones del Ministerio de Minas y Energía, para 2030 el país requerirá 20,000 puntos de carga para atender la creciente demanda, además de inversiones de entre 255 millones de dólares y 390 millones de dólares.

Las ventas de este tipo de vehículos vienen en auge. Según cifras de la Andi y Fenalco, en lo corrido de 2026 se han vendido 14,541 vehículos eléctricos, lo que representa un crecimiento de 207% frente a 2025, además de 27,238 híbridos, un alza de 73.4% frente al año pasado. Sin embargo, el ritmo de crecimiento de los puntos de carga no avanza a la misma velocidad.

A través de un sondeo, se evidenció que en Colombia los puntos de carga están distribuidos principalmente entre operadores como Enel, Terpel, EPM y otros jugadores del sector. Enel lidera el mercado de electrolineras en Colombia, con una red de seis electroterminales con 412 cargadores ubicadas en Bogotá. Le sigue Terpel, con 60 puntos distribuidos en 13 departamentos, de los cuales 16 están en la capital. En tercer lugar aparece EPM, con 48 puntos instalados en Antioquia, el Eje Cafetero y los Santanderes.

Ángela Álvarez, experta comisionada de la Creg, comentó hace un par de semanas que el rezago en la instalación de puntos de carga y estaciones en regiones distintas al centro del país se debe a que los operadores privados prefieren actuar con cautela antes de expandirse hacia otros territorios.

“Usualmente, la Costa tiene una tipología especial, entonces los operadores esperan crecer primero al interior del país, mirar el comportamiento y luego sí se atreven (…) hasta cuando no ven que sí sirve, no se atreven a incursionar en las nuevas tecnologías”, dijo Álvarez.

Para Andrés Camacho, exministro de Minas y Energía, el rezago en la infraestructura de carga surgió de una disyuntiva entre construir primero la red para impulsar la demanda de vehículos eléctricos o esperar un mayor crecimiento del mercado antes de fortalecer la infraestructura nacional de carga. Para el exministro, el fuerte crecimiento en las ventas terminó evidenciando el rezago entre ambos frentes, aunque considera que esto también representa una oportunidad.

“Es una buena noticia ese crecimiento de la demanda que, hoy por hoy, representa un déficit en la infraestructura existente, pero también es un mercado que impulsará la necesidad de más cargadores eléctricos y el aumento de esa infraestructura (...) la regulación tendrá que actualizarse rápidamente”, agregó Camacho.

El Gobierno, en línea con su apuesta por la transición energética, ha venido impulsando nuevas medidas para lograr una interoperabilidad entre los puntos de carga.

Fuente: google.com