Costa Rica: cuando el reciclaje llega al río

hace 1 hora - MUNDO


Los plásticos son un quebradero de cabeza mundial: durante 2019 y 2020 se produjeron aproximadamente 368 y 367 millones de toneladas de plástico, respectivamente, según apuntan a DW fuentes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) deCosta Rica. Mientras que el 37 por ciento de los residuos se eliminan en rellenos sanitarios, el 31 por ciento terminan en vertederos a cielo abierto.

Así, los residuos se acumulan y contaminan suelos, bosques, ríos, playas y mares, convirtiéndose en un problema que afecta a la salud pública y un aspecto estratégico que puede perjudicar la imagen del país centroamericano ante sus visitantes. Por este motivo, la cuestión fue caso de estudio de una de las mesas de trabajo de la pasada Conferencia Internacional de Turismo Sostenible: Planeta, Personas, Paz (P3).

Según datos de la organización Zero Waste Costa Rica, codirigida por Elena Mateo y Annemarie Sauter, el país genera más de 4,000 toneladas de residuos sólidos diarios, de los cuales el 50 por ciento son residuos orgánicos. Aunque solo el 11 por ciento del plástico se recicla, el país podría duplicar su tasa de reciclaje y reducir en 83 mil toneladas la cantidad de residuos mal gestionados, tal y como quedó recogido en el Manifiesto Nacional de Turismo Sostenible impulsado por la Cámara Nacional de Ecoturismo y Turismo Sostenible de Costa Rica, que insta a empresas, sector público, comunidades locales, turistas y consumidores a reducir, reutilizar y reciclar, así como llevar a cabo una gestión adecuada de aguas residuales y la recuperación de materiales, entre otras acciones.

"Debemos comprender que todos los ciudadanos de este país somos generadores de residuos y debemos entregarlos a las municipalidades o gestores autorizados separados, para su valorización y así evitar que terminen en un relleno sanitario o en el peor de los casos en lotes baldíos o ríos", alerta Androvetto Villalobos de la dirección de Protección Radiológica y Salud Ambiental del Ministerio de Salud, en el marco de la instalación de una barrera flotante en el río Virilla que desemboca en el océano Pacífico.

"La idea de implementar una barda flotante en el río Virilla surge como respuesta a la creciente problemática de los llamados 'plásticos trágicos', es decir, residuos plásticos que se fugan al ambiente porque no son captados por los sistemas de recolección o reciclaje", explica a DW Charleene Cortez, especialista en Gestión del Conocimiento del PNUD en Costa Rica. "El objetivo es fortalecer la gestión integral de los residuos plásticos postconsumo y postindustriales, evitando que estos lleguen al océano", añade.

Esta estructura iniciativa se enmarca dentro del proyecto Paisajes sin Plásticos, que está implementado por el PNUD, Televisora de Costa Rica, el consorcio CRDC-PEDREGAL, Fundación OneSea y Delfino, con el apoyo de la Organización para Estudios Tropicales (OET) y el proyecto Transición hacia una Economía Verde Urbana (TEVU).

"Las bardas flotantes funcionan como barreras físicas compuestas por módulos flotantes y mallas sumergibles de hasta 60 centímetros, diseñadas para capturar residuos sólidos que son arrastrados corriente abajo por los principales ríos del país", aclara Cortez, recalcando que "estas estructuras permiten retener hasta un 80 por ciento de los residuos sólidos flotantes antes de que lleguen al mar, sin afectar la fauna acuática, ya que la malla permite el libre paso de peces y otras especies".

"El punto exacto para ubicar la barda en el río Virilla fue definido por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), debido a que en ese sector convergen los ríos Virilla y Tiribí. Se estima que por ese punto podría transitar aproximadamente el 80 por ciento de los residuos que salen por cauce desde la Gran Área Metropolitana”, agrega a DW Ana Yancy Arce Rodríguez, gerente de Sostenibilidad y Comunicación del Grupo PEDREGAL.

"PEDREGAL participa facilitando la instalación, maquinaria, operación, mantenimiento y procesamiento de los plásticos recuperados mediante la tecnología RESIN8™ de CRDC Materials, que transforma esos residuos en una arena sintética utilizada en productos de concreto y asfaltos", puntualiza Arce Rodríguez.

Es por este motivo, que la barrera se encuentra ubicada estratégicamente a unos 300 metros de la Planta RESIN8™, en Belén. "Hasta la fecha, se han extraído aproximadamente 20 toneladas de residuos del río Virilla, de las cuales cerca de 3,7 toneladas corresponden a plásticos que fueron incorporados nuevamente en materiales para construcción", detalla.

Se trata de la principal innovación de la iniciativa que se inspira de experiencias anteriores apoyadas previamente por el PNUD, como en Guatemala donde “se han identificado buenas prácticas para prevenir que los residuos plásticos lleguen a los ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, promover soluciones de economía circular”, recuerda Cortez.

(ms)