Dólar sube $120 por elecciones: ¿hasta dónde llegaría su precio en Colombia?

hace 1 hora - MUNDO


El mercado cambiario en Colombia está agitado en la recta final hacia la primera vuelta presidencial del 31 de mayo. En lo que va de este mes, el dólar ha tomado un impulso notable. Las cifras demuestran que la incertidumbre política y los movimientos financieros de corto plazo han roto la estabilidad que la moneda venía registrando en el primer cuatrimestre, posicionando la tasa de cambio en niveles que no se observaban desde finales del año pasado.

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Así, durante el mes de abril, el precio promedio de la divisa estadounidense se ubicó en $3.617,50. Sin embargo, al evaluar las primeras veinte jornadas de mayo, el promedio mensual se catapultó hasta los $3.737,78. Esto representa unincremento de $120,28 en el valor del dólar de un mes a otro, lo que equivale a una devaluación del peso colombiano del 3,32% en un periodo corto.

Aunque el peso mantuvo un comportamiento muy controlado y robusto entre enero y abril, el verdadero choque de volatilidad se ha concentrado con fuerza durante los días previos a la jornada electoral de mayo.

Los expertos coinciden en atribuir este comportamiento al panorama político interno. El estratega de mercados y derivados de Corficolombiana, Mauricio Acevedo, sostiene que el mercado cambiario ha reflejado una tendencia alcista muy marcada, la cual puede catalogarse como previsible por encontrarse el país en plenas semanas preelectorales.

Por su parte, el investigador económico Luis Fernando Ramírez explica que las encuestas presidenciales cruzadas y los sentidos opuestos que muestran las diferentes mediciones introducen un fuerte nerviosismo entre los agentes de mercado. De acuerdo con Ramírez, esta falta de certeza provoca que muchos operadores extranjeros opten por liquidar apresuradamente sus posiciones en pesos colombianos para retirar sus capitales del país hacia activos más seguros.

A este panorama de cautela se suma el comportamiento de los Títulos de Tesorería, conocidos comúnmente como TES. Luis Fernando Ramírez advierte que estos títulos de deuda pública corren el riesgo de desvalorizarse con rapidez debido a lo que califica como un manejo complejo de la deuda externa nacional, un factor adicional que presiona a los operadores a liquidar TES.

El investigador asocia esta coyuntura con los recuerdos de la campaña electoral de hace cuatro años, momento en el cual el dólar también experimentó fuertes alzas ante los anuncios de políticas de corte heterodoxo. Daniel Londoño Tapia, de Global66, destaca que para las próximas jornadas de mayo el rango estimado se reajusta entre $3.760 y $3.820.

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Entre tanto, Felipe Campos, gerente de inversión y estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, aporta una perspectiva histórica sobre cómo reacciona la divisa ante los giros políticos institucionales en el continente. Campos recuerda que durante el periodo de elecciones que llevó a Gustavo Petro a la presidencia, el mercado experimentó una sobrerreacción inicial que impulsó el precio del dólar hasta la frontera de los $5.000, antes de que los inversionistas asimilaran la existencia de una institucionalidad fuerte.

En el contexto actual de 2026, el analista plantea que las elecciones son un evento tan extremo que tiene la capacidad de mover la tasa de cambio con agresividad en cualquiera de las dos direcciones (alza o baja) según el modelo de gobierno que resulte ganador.

Bajo la óptica de Campos, una eventual continuidad del actual modelo de gobierno traería consigo posibles presiones alcistas para la moneda estadounidense. Campos proyecta que ante este escenario político, el dólar establecería un escenario de $4.500 como mínimo, con altas probabilidades de volver a visitar los $5.000 en distintas etapas.

Este tipo de devaluaciones agresivas, que suelen oscilar entre el 25% y el 50%, se consideran normales en la región cuando se ratifican propuestas de izquierda —dice Campos—, tal como se observó en México tras los resultados electorales que favorecieron a Claudia Sheinbaum con un congreso a favor.

Por el contrario, el analista estima que un escenario político percibido como más favorable para los mercados y con señales de cambio de administración podría generar un movimiento bajista estructural que ubique la divisa en la zona de los $3.200, e incluso desatar una sobrerreacción que la arrastre hasta los $2.800.

Pero, la volatilidad del dólar en Colombia no responde únicamente a los ruidos políticos del debate electoral local, sino que se nutre de decisiones gubernamentales y tensiones en el plano internacional. Por ejemplo, las expectativas preelectorales coinciden en esta ocasión con movimientos técnicos del Gobierno Nacional en el manejo de su deuda y con factores externos globales.

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En el ámbito de las finanzas públicas locales, el Ministerio de Hacienda, bajo la dirección de Crédito Público liderada por Javier Cuéllar, avanza en la cancelación definitiva de sus obligaciones en francos suizos el próximo 27 de mayo de 2026. Según detalla el investigador Ramírez, la compra de dólares por parte del gobierno para tener caja y cerrar esta operación cambiaria presiona al mercado local.

Por su parte, Cuéllar defiende que esta maniobra busca sustituir deudas extranjeras por compromisos en pesos para mitigar vulnerabilidades ante las fluctuaciones internacionales, proyectando una disminución de la deuda externa en $10.000 millones de dólares y ahorros futuros en intereses por $18.000 millones de dólares.

Al mirar al extranjero, el panorama global también inyecta fuerzas al billete verde. Los inversionistas internacionales se mantienen atentos a la evolución del conflicto geopolítico en Medio Oriente y a las posturas de la Reserva Federal de los Estados Unidos ante un posible giro de política monetaria restrictiva para contener la inflación impulsada por la energía.

Las recientes declaraciones de Donald Trump respecto a poner en pausa ofensivas militares mientras avanzan negociaciones diplomáticas añaden un componente de incertidumbre a nivel mundial.