Turismo requiere certeza para atraer más inversión en México

hace 1 hora - MUNDO


México no enfrenta un problema de atractivo turístico, sino de ejecución. Esa fue una de las lecturas centrales del panel “Retos y oportunidades para fortalecer el financiamiento del sector turístico en México”, realizado en el marco del primer Foro de Inversión Turística en el marco del 50 aniversario del Tianguis Turístico.

La discusión colocó en el centro un reto para la industria: transformar la demanda turística, la riqueza cultural y el portafolio de proyectos en inversiones viables, financiables y con impacto económico en los destinos.

Moderado por Sebastián Ramírez, director general de Fonatur, el panel reunió a representantes de banca de desarrollo, organismos multilaterales y sector privado, entre ellos Yvette Becerra, de Bancomext; Jaime Granados, del Banco Interamericano de Desarrollo; Joel Sánchez, del sector de operaciones turísticas, y Javier Puente, presidente de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México.

Los especialistas coinciden en que el financiamiento turístico depende menos del atractivo del país y más de las condiciones para invertir. Los proyectos requieren reglas claras, permisos oportunos, conectividad, servicios básicos y seguridad.

En la conversación se mencionó que la inversión pública sigue siendo el punto de partida para detonar capital privado. Carreteras, aeropuertos, agua, energía y ordenamiento territorial no son accesorios: son la base para que un proyecto pueda recibir financiamiento.

El sector también enfrenta el desafío de estructurar mejor sus oportunidades. México cuenta con un portafolio amplio de proyectos turísticos, pero los inversionistas necesitan información clara sobre ubicación, viabilidad, retorno esperado, marco regulatorio y riesgos.

Uno de los planteamientos más relevantes fue cambiar la forma de evaluar el éxito del turismo. El número de visitantes ya no basta. Para los participantes, el verdadero indicador debe ser cuánto ingreso genera cada viajero, cómo se distribuye ese gasto y cuánto valor queda en las comunidades.

La discusión también apuntó a que México debe aprovechar mejor su principal diferenciador: la cultura. Playas existen en muchos países; lo que no se puede replicar con facilidad es el patrimonio, la gastronomía, los pueblos, las tradiciones y la identidad de cada región.

En esa lógica, el turismo comunitario fue presentado como una vía para ampliar la derrama, siempre que esté acompañado de capacitación, gestión local y vinculación con empresas. La comunidad no sólo debe recibir visitantes; debe participar en la cadena de valor.

El foro también tuvo una lectura territorial. Acapulco apareció como ejemplo de los retos que enfrenta México para reconstruir, reposicionar y financiar destinos. La idea planteada fue que el puerto no sólo debe recuperar lo perdido, sino construir una nueva etapa turística.

Ese enfoque exige capital, pero también coordinación institucional. La recuperación de infraestructura hotelera debe ir acompañada de conectividad, seguridad, promoción y nuevos productos turísticos que permitan competir en un mercado más exigente.

La sostenibilidad fue otro punto crítico. México destaca por su patrimonio natural y cultural, pero el reto es conservarlo mientras se abre espacio a nuevas inversiones. En ese equilibrio se juega parte de la competitividad futura del sector.

Los especialistas coinciden en que México tiene demanda, reputación y oportunidades. Pero el financiamiento turístico no se activará sólo con buenas intenciones. Requiere certidumbre jurídica, trámites ágiles, proyectos estructurados y una política pública capaz de convertir potencial en inversión real.