México perderá coches

hace 1 hora - MUNDO


Por el Estado de México, Coahuila y Guanajuato, ojalá que me equivoque.

El país va a ganar mercado en Estados Unidos y veremos crecer una industria que antes no existía. Pero hay un costo: creo que hasta aquí llegamos con los coches.

Paulatinamente, esa industria que transformó las exportaciones nacionales aflojará el ritmo, ahora que el comercio cambie en 2026. Conviene ponerlo en contexto.

Pese a los pronósticos que hicimos a propósito de la aplicación de aranceles y tarifas, las fábricas en Estados Unidos van bien.

El jefe de los opinadores económicos de The Wall Street Journal publicó esta semana una columna con este título: “Estados Unidos está en medio de un boom silencioso de manufactura”. Las fábricas están entregando más productos. Eso, en general, es positivo para México. Pero es el detalle el que pone a pensar.

Un reporte de este mes del McKinsey Global Institute detalla la geopolítica del comercio actual y, entre otros elementos, lanza varios avisos: las cosas van mal en Estados Unidos para las empresas automotrices. Lo que vuela es la producción de insumos para centros de datos: estantes, muchos estantes, y enfriadores.

Adivinen qué país, vecino de Estados Unidos, los fabrica cada vez en mayor volumen.

México vende cada vez más productos físicos relacionados con la revolución de la inteligencia artificial y, al mismo tiempo, enfrenta en el mundo la competencia china de coches bonitos y baratos, hechos con gran eficiencia en la nación asiática.

Los estadounidenses tienen poco margen para invertir y, para Ford o GM, hacerlo en México fomentaría un pleito que hoy no necesitan con el presidente estadounidense.

Seguirán comprando piezas de este lado de la frontera y probablemente no cerrarán sus plantas, pero nadie debería esperar una nueva ola de grandes inversiones automotrices estadounidenses en México.

En paralelo, vemos un acuerdo entre gobiernos que se formaliza para explotar tierras raras y la llegada de inversiones de empresas como Flex y Vertiv Group, que hacen estantes y enfriadores. Luego hablamos de los salarios que pagan.

También está Foxconn, la taiwanesa que produce el chasis para productos de Nvidia, y la propia Amazon, que tiene una parte de su producción de semiconductores en Jalisco. Eso, sin contar el equipo eléctrico que este país exporta cada vez más.

Más equipo para IA, menos cosas para coches.

Eso ocurre este año, cuando Estados Unidos reacomoda su posición global.

Recibirá al grupo de las 20 economías más relevantes del mundo y, más allá de su presidente, Donald Trump, quienes gobiernan empresas ya prepararon un mensaje que difunden desde esta semana.

Quieren empresas libres y forjar alianzas que promuevan la prosperidad “para todos, empezando por casa”, advirtió Suzanne P. Clark.

“Las reuniones de esta semana en Washington, D.C., desempeñan un papel importante, pero son solo el comienzo de lo que sin duda será un año transformador para el crecimiento y la prosperidad impulsados por el sector empresarial”, agregó la presidenta de la US Chamber of Commerce.

¿Cuáles reuniones? Las que congregan en Washington, D.C., a ministros de Finanzas, banqueros centrales y directores generales de las mayores economías del mundo, en una cita previa a la cumbre del G20 de diciembre.

Se encontraron ahí para las Reuniones de Primavera del Banco Mundial.

Es el año en el que Estados Unidos cumplirá 250 años. Es también el año en el que esa nación encabeza el club de las 20 más poderosas, que incluye a México. Y 2026 es, casualmente, el año en el que se redefine el T-MEC.

Las empresas quieren recobrar su papel de líderes económicos en Estados Unidos, el que les arrebató la Presidencia desde el año pasado.

Para México, este rebote de circunstancias implica una amenaza para el tren de exportaciones automotrices del norte y del Bajío, pero también una oportunidad enorme para el Occidente productor de tecnología, que pronto, ya verán, habrá de recibir manufactura de androides.

Lo que todavía esperamos es la aparición de tecnología nuestra, para no ensamblar la de otros.

Fuente: google.com