hace 2 horas - MUNDO
Los trastornos derivados del juego con apuestas y del juego en internet se han convertido en los últimos años en retos relevantes para la salud mental en México, señalan instituciones del sector Salud.
Se estima que en 2025 había en México alrededor de cuatro millones de personas que practican el juego con apuestas, de las cuales poco más de 249,000 padecían juego problemático.
A partir de los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2025, autoridades de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz y del Instituto Nacional de Seguridad Pública plantean que la proporción poblacional afectada por este trastorno no ha sido identificada en México y es un desafío emergente que requiere ser medido a nivel poblacional.
Destacan que la generalización de las apuestas deportivas y los casinos hacen necesario realizar mediciones poblacionales de la presencia de trastornos asociados con juegos de apuestas.
Investigaciones recientes en otros países ha señalado que este tipo de trastorno está asociado a consecuencias negativas para la salud y el bienestar familiar y comunitario.
Estos trastornos comparten características con los trastornos de uso de sustancias, incluidos el “miedo a perderse de algo” o “miedo a quedarse fuera”, la nomofobia, la cibercondría y el ciberacoso.
También se asocian con ciertas afecciones de salud como el trastorno del espectro autista y la esquizofrenia.
De acuerdo con datos de la Encodat 2025, el año pasado el malestar psicológico se presentó en 8.1% de la población total, con cifras más altas en adolescentes de 12 a 17 años (10.0%) que en la población de 18 a 65 años (7.8%).
La misma fuente señala que en 2025, 4.3% de la población de entre 12 y 65 años participó en juegos de apuestas, con un 6.0% en hombres y un 2.7% en mujeres.
La mayoría de las personas son jugadoras recreativas, pero el 6.3% cumplió criterios de juego problemático (8.7% hombres y 1.4% mujeres).
La encuesta refiere que, en adolescentes, 6.9% participó en juegos de apuestas; los problemas con el juego se identificaron en el 7.0% de estas personas (9.7% hombres y 1.5% mujeres).
Por otra parte, 23.2% de la población declaró haber jugado videojuegos en los últimos 12 meses, una práctica más común en hombres (30.1%) que en mujeres (16.9%).
Entre quienes reportaron jugar videojuegos, 0.9% cumplió con criterios para trastorno por videojuegos con prevalencias similares en ambos sexos (hombres 1.0% y mujeres 0.7%).
En adolescentes, 59.5% jugó videojuegos y 1.2% cumplió criterios de trastorno por videojuegos.
En contraste, el 17.2% de las personas de 18 a 65 años declaró jugar videojuegos, cumpliendo con criterios de trastorno el 0.7%.
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Identifican factores de riesgo psicológicos, biológicos y sociales
Según Joaquín Castillo Joo, coordinador de Programas Médicos de la Coordinación de Salud Mental y Adicciones del IMSS, la ludopatía es un trastorno en el que quienes la padecen suelen tener una necesidad compulsiva de apostar grandes cantidades de dinero, endeudarse y buscar recursos económicos por medios poco convencionales, incluyendo, en algunos casos, conductas delictivas como el robo.
“Cuando intentan dejar o suspender el juego, pueden presentar síntomas de abstinencia como ansiedad, insomnio o irritabilidad. Esto impacta negativamente en todas las áreas de su vida”.
Asimismo, señala que los factores de riesgo asociados a esta adicción son multifactoriales, y se clasifican en psicológicos, biológicos y sociales.
Psicológicos: Pueden relacionarse con trastornos como ansiedad, depresión, trastorno bipolar o trastorno por déficit de atención.
Biológicos: Se han identificado alteraciones en el sistema dopaminérgico, lo que refuerza la conducta de juego al generar sensaciones intensas de recompensa y placer. Además, las personas con antecedentes familiares de consumo de sustancias tienen mayor riesgo de desarrollarla.
Sociales y ambientales: La accesibilidad al juego, su normalización de esta práctica, las dificultades económicas y las estrategias de marketing agresivo aumentan la probabilidad de desarrollar este problema de salud mental.
Castillo Joo destaca que anteriormente era necesario acudir físicamente a un casino para apostar, mientras que hoy, mediante un celular, tableta o computadora, es posible realizar apuestas en cualquier momento, incluso durante la jornada laboral.
“Además, el uso de tarjetas de crédito o débito facilita el acceso a los fondos, lo que, en personas con factores de riesgo, incrementa la posibilidad de perder el control”, añadió.
El IMSS ofrece atención médica a personas con ludopatía. El abordaje inicial se realiza en las Unidades de Medicina Familiar (UMF), donde el personal médico lleva a cabo una evaluación integral del paciente.
Si el caso lo requiere, se canaliza al servicio de Psiquiatría, para confirmar el diagnóstico e inicia el tratamiento farmacológico correspondiente.
El especialista refiere que también es posible prevenir la ludopatía en personas con factores de riesgo mediante una combinación de estrategias educativas, sociales y regulatorias. Algunas de las acciones más efectivas incluyen:
Promover la educación y concientización sobre los riesgos del juego patológico.
Fomentar hábitos de vida saludables desde edades tempranas.
Impulsar la participación en actividades recreativas y sociales que no involucren apuestas.
Restringir la publicidad de juegos de azar, especialmente en horarios y espacios accesibles a menores.
Ofrecer apoyo psicológico a personas en situación de riesgo.
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