Hallan muertos a nueve de los diez mineros secuestrados en México; investigan posible responsabilidad de la empresa

hace 2 horas - MUNDO


Nueve de los diez trabajadores de Vizsla Silver secuestrados en México fueron hallados muertos, confirmó la empresa minera canadiense.

Los mineros fueron secuestrados el 23 de enero en Concordia, una ciudad del estado de Sinaloa. Según LatinUS, hombres armados los sacaron de una casa alquilada por la compañía, que opera la mina de plata y oro conocida como Proyecto Pánuco.

Las investigaciones continúan y las autoridades mexicanas analizan la posible participación de cárteles criminales. Además, investigan si los empleados de Vizsla Silver tuvieron alguna relación con el incidente.

La empresa, con sede en Vancouver, informó en un comunicado emitido el 6 de abril que mantiene contacto con la familia del único trabajador que aún permanece desaparecido.

“Este es un desenlace devastador. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a las familias afectadas”, dijo Michael Konnert, presidente y director ejecutivo de Vizsla Silver. “Seguiremos brindándoles apoyo mientras lamentamos la pérdida de nuestros colegas y amigos”.

En febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la Fiscalía General de la República investiga las condiciones laborales de los mineros de Vizsla Silver y si empleados de la empresa tuvieron alguna “responsabilidad” en el caso.

Sheinbaum añadió que la fiscalía también analiza si hubo amenazas o intentos de extorsión relacionados con los secuestros.

Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, dijo a la prensa en enero que una facción del Cártel de Sinaloa, conocida como “Los Chapitos”, podría estar involucrada.

“Las declaraciones iniciales de los detenidos indican que las víctimas fueron confundidas con miembros de un grupo rival”, afirmó, en referencia a cuatro sospechosos.

Según Harfuch, la facción de Los Chapitos mantiene actualmente un conflicto con otro grupo del mismo cártel conocido como La Mayiza.

En febrero, la fiscalía local confirmó el hallazgo de varios cadáveres en una fosa común ubicada en Concordia, según Reuters.

En ese momento, cinco de los cuerpos fueron identificados como pertenecientes al grupo de trabajadores secuestrados.

Jaime Castañeda dijo a CBC News que su hermano, José Manuel Castañeda Hernández, de 43 años, era uno de los hombres secuestrados.

Jaime afirmó que identificó a su hermano —padre de dos hijos— a través de fotografías que le mostraron funcionarios de la fiscalía general de Mazatlán.

“Él era menor que yo y yo lo cuidaba cuando era niño. Es como si fuera mi hijo; yo lo crié”, dijo. Además, señaló que su padre también había sido minero.

David Mora, analista sénior del International Crisis Group, dijo a la emisora canadiense que viajó a la zona de Concordia pocos días antes del secuestro.

En ese momento, le dijeron que la facción de Los Chapitos había sido expulsada de la región y que las fuerzas de La Mayiza habían comunicado a las familias que era seguro regresar.

“Si asumimos, como dice el gobierno, que el grupo detrás del secuestro es Los Chapitos, entonces diría que se trata de una demostración de fuerza para enviar el mensaje de que no han quedado fuera de juego en esa parte de Sinaloa”, afirmó.

Mora añadió que los vínculos de la empresa con Canadá podrían haber influido en el secuestro, ya que “aportan un componente político” al ataque.

En un comunicado obtenido por CBC News, Asuntos Globales de Canadá afirmó que no tenía conocimiento de que algún ciudadano canadiense se hubiera visto afectado por el incidente.