hace 1 hora - MUNDO
En México, el debate sobre los bloqueos carreteros no puede entenderse de forma aislada. No se trata únicamente de protestas, ni exclusivamente de economía. Se trata de un fenómeno más complejo donde convergen tres variables críticas: disrupción social, debilidad institucional y creciente inseguridad en el transporte de carga.
CANACINTRA ha sido clara en su posicionamiento refiriendo que el diálogo debe ser la vía prioritaria para la construcción de acuerdos, evitando medidas que perjudiquen a la economía del país.
No obstante al día de hoy, México no solo enfrenta carreteras bloqueadas, enfrenta carreteras inseguras.
Comunicado canacintra cierre carreteras
En gran medida el país depende de sus crreteras y las expone, más del 56% de la carga en México se transporta por vía terrestre. Esto convierte a la red carretera en el sistema circulatorio de la economía nacional.
Pero ese sistema hoy opera bajo presión.
Si bien las cifras oficiales indican una disminución del robo al transporte de carga cercana al 20% en 2025, el sistema de transporte de carga en carreteras opera bajo un agobio y presión constante, la realidad operativa dista de ser tranquilizadora.
“La delincuencia no ha desaparecido, se ha adaptado, desplazado y sofisticado”
Actualmente, en México se registran en promedio alrededor de 21 robos diarios a transportistas, y en 8 de cada 10 casos existe violencia verbal y física contra los operadores, sin considerar en ocasiones estos agravios por parte de las autoridades de distintas dependencias que montan los conocidos “retenes de revisión rutinaria”. Este dato, por sí solo, debería redefinir la conversación pública.
El problema no es homogéneo. Está concentrado, identificado… y persistente, ya que se define una geografía de riesgo sobre las rutas donde pareciera que el Estado mexicano pierde el control y la imposición de orden y presencia ante los grupos criminales.
Las principales rutas con mayor incidencia delictiva en el país considera los tramos carreteros de:
• México–Querétaro (hasta 22% de los casos)
• Córdoba–Puebla (alrededor del 19%)
• Corredores del Estado de México y Puebla, donde se concentra la mayor violencia
• Tramos de San Luis Potosí, Guanajuato y el Bajío, con crecimiento reciente.
Además, estados como Estado de México y Puebla concentran cerca del 40% de los robos a nivel nacional, lo que coincide, de manera no casual, con los principales corredores industriales y logísticos del país. Lo que denota que el delito está estratégicamente alineado con la economía.
El robo al transporte de carga ya no es un delito oportunista. Es una actividad criminal organizada con el uso de violencia, tecnología y control territorial. Estos conceptos comprenden:
• Uso de inhibidores de señal (jammers) para anular GPS
• Interceptaciones en movimiento (más del 60% de los casos)
• Operaciones coordinadas en horarios específicos (principalmente nocturnos)
• Alta violencia contra operadores (hasta 82% de los casos)
A esto se suma un factor aún más preocupante que es el control territorial del crimen organizado sobre corredores logísticos clave, lo que convierte el transporte en una actividad de alto riesgo estructural.
México no enfrenta únicamente bloqueos carreteros. Enfrenta la combinación de:
• Carreteras interrumpidas por protestas;
• Carreteras controladas parcialmente por el crimen;
• Carreteras indispensables para la economía.
Cada bloqueo no solo detiene mercancías: las expone. Cada retraso no solo cuesta dinero: incrementa el riesgo delictivo. Y cada día de disrupción agrava un sistema logístico que ya opera bajo condiciones de inseguridad.
CANACINTRA México advierte pérdidas de hasta 750 millones de pesos diarios por bloqueos carreteros. Pero el costo real es mayor.
La inseguridad en carreteras ha provocado:
• Incremento de hasta 30% en primas de seguros logísticos;
• Aumento en costos operativos (monitoreo, rutas alternas; escoltas)
• Impacto directo en precios al consumidor;
• Pérdidas equivalentes a cerca del 1% del PIB por efectos de la violencia.
En términos internacionales, esto coloca a México en una posición compleja, pues es un país competitivo en manufactura… pero vulnerable en logística.
Nuestro país busca consolidarse como destino clave del nearshoring, la seguridad logística se convierte en un factor decisivo para el calado internacional ya que ninguna empresa global toma decisiones únicamente por costos laborales, en principio porque los factores a evaluar consideran certidumbre jurídica, estabilidad operativa, seguridad en cadenas de suministro y corrupción institucional.
Cuando las carreteras se bloquean… o se vuelven inseguras se denota que la operación en carreteras de México implica riesgos adicionales, y en un entorno global altamente competitivo, esos riesgos se traducen en decisiones de inversión, por eso el costo de normalizar la excepción es muy alto y resulta preocupante como el país ha comenzado a normalizar lo que debería ser excepcional, registrándose bloqueos como herramienta de negociación, asumiendo la Inseguridad como costo operativo y la disrupción como parte del sistema. Cuando la excepción se convierte en regla, la institucionalidad pierde fuerza y la economía pierde certidumbre.
El llamado de CANACINTRA México no es menor. Es una ruta. Los sectores productivos del país requieren canales institucionales eficaces, estrategias integrales de seguridad carretera, coordinación real y eficaz entre autoridades y sector privado, así como una política clara que evite que la presión social se traduzca en parálisis económica. Pero, sobre todo, necesita recuperar algo fundamental:
la confianza en que las reglas se cumplen, las rutas se respetan y que toda acción contraria trae consecuencias, como elemental respeto al estado de derecho y combate a la impunidad.
La reflexión es muy sencilla; México no puede aspirar a ser potencia logística si sus carreteras están bloqueadas… o tomadas. La pregunta ya no es si ¿podemos crecer?. La pregunta es si ¿podemos hacerlo con este nivel de disrupción e inseguridad?… considerando que una economía no se mide solo por lo que produce, sino por su capacidad de desplazamiento en razón de una logística eficiente, con seguridad, certidumbre de entregas confiables y con la correcta conectividad de los mercados. Y al día de hoy, en México, desplazarse se ha vuelto un riesgo.
Por: Edgardo Flores Campbell
Vicepresidente Nacional de Seguridad, Logística, Combate a la Piratería y Contrabando de CANACINTRA México
hace 31 minutos
hace 45 minutos
hace 45 minutos
hace 48 minutos
hace 1 hora
hace 1 hora
hace 1 hora
hace 1 hora
hace 1 hora
hace 1 hora
Powered by TURADIOINFO.COM