Prensa en alemán: La apuesta de Trump en Cuba

hace 1 hora - MUNDO


La prensa alemana esta semana analiza la creciente presión de Donald Trump sobre Cuba en medio de una profunda crisis económica en la isla y explora hasta qué punto un cambio político es realmente viable.

Bajo el título "Qué puede lograr Trump en Cuba", el periódico económico Handelsblatt afirma: (...) "¿Cómo es la vida actualmente en Cuba? ¿Y sería imaginable un acuerdo con Trump si la isla se abre económicamente?

Desde la pandemia de coronavirus, la economía cubana está en caída libre. Los confinamientos provocaron el colapso del turismo, la infraestructura se ha deteriorado y el país es cada vez menos atractivo como destino. El economista Omar Everleny Pérez describe la situación actual como una 'crisis múltiple': 'Nunca habíamos vivido algo así', afirma el exdirector del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) de la Universidad de La Habana.

Precisamente esta situación es la que Estados Unidos está dispuesto a aprovechar. El secretario de Estado, Marco Rubio, lo formuló la semana pasada de la siguiente manera: 'La economía cubana debe cambiar, y eso solo es posible si cambia el sistema de gobierno'. Y fue aún más claro: 'Así de simple'. Ante la pregunta de si busca un cambio de régimen, respondió abiertamente: 'Sí'.

Con ello, Cuba sería el tercer país en el que Estados Unidos pretende reemplazar al régimen. Sin embargo, los ataques a gran escala contra el régimen en Irán invitan a la cautela. En cambio, entre los partidarios de Trump, la supuesta captura del dictador venezolano Nicolás Maduro es considerada un gran éxito. Cuba es, desde luego, mucho más pequeña que Venezuela. Pero Estados Unidos enfrenta un problema mayor: 'Una traición como la que aparentemente ocurrió en Venezuela aquí es impensable', señala Pérez.

Los cubanos tienen un fuerte orgullo nacional y, durante décadas, el antiamericanismo ha sido promovido en el país. No existe una oposición significativa, a diferencia de Venezuela. Además, la élite dirigente cubana está mucho más cohesionada tras décadas de purgas y operaciones de contrainteligencia." (…)

En tanto, Der Tagesspiegel publica el artículo "El deseo de revancha por la Revolución de Castro sigue vigente hasta hoy", en el que sostiene: (...) "A diferencia de Venezuela, Cuba ha sido, desde la revolución de Fidel Castro en 1959, un conflicto cargado de emociones en Estados Unidos. Y eso sigue siendo algo que Trump puede aprovechar.

Para el grueso del conservadurismo estadounidense, durante la Guerra Fría fue una humillación que Castro impulsara una revolución antiimperialista a apenas 145 kilómetros de las costas de Estados Unidos. El hecho de que, con el apoyo de la Unión Soviética, lograra consolidarla, es visto por muchos como una cuenta pendiente. Ese deseo de revancha persiste hasta hoy en Estados Unidos. Bajo la lógica de que Cuba debe ser puesta en su lugar, y que algo así no puede quedar impune frente a una superpotencia, se respalda una política radical y consecuente contra todo lo relacionado con la revolución.

Por eso, Cuba se convirtió, como ningún otro país, también en un tema de política interna en Estados Unidos. (…)

Trump busca logros visibles. La destitución del presidente cubano sería una señal clara de que el gobierno en La Habana hace lo que él exige. Más allá de eso, para Estados Unidos es estratégicamente importante que el gobierno cubano garantice estabilidad y orden en el país. No quieren enviar tropas terrestres. En ese sentido, también dependen del aparato estatal y de seguridad de Cuba.

Con Trump, nada puede descartarse, como muestran los casos de Venezuela e Irán. Pero por ahora, Estados Unidos apuesta sobre todo a que el bloqueo petrolero obligue a la dirigencia cubana a hacer concesiones."

Por su parte, el diario Welt online titula "El último as bajo la manga de Cuba – Cómo Trump calculó mal en la batalla de las ideologías", y dice: (…) "El gobierno de Trump exige a las autoridades en La Habana la liberación de presos políticos y avances hacia la liberalización política y económica a cambio de levantar las sanciones. Sin embargo, pese a la profunda crisis económica provocada por las sanciones y al aumento de las protestas, no hay señales de que el régimen esté dispuesto a ceder.

La isla, debilitada económicamente, recurre a su mayor -y quizás único- recurso: la propaganda. Desde el punto de vista económico y militar, Cuba es un actor insignificante frente a Estados Unidos.

El núcleo de la revolución cubana se basa en dos elementos centrales: el antiamericanismo y la resistencia a la presión de Washington, sin importar el costo, junto con un relato muy popular fuera de la isla de 'David contra Goliat'. Y precisamente a eso vuelve a aferrarse ahora el golpeado Estado caribeño."

(…)

(md/ el)