Chile planea invertir alrededor de 100,000 millones de dólares en la industria del cobre durante la próxima década, con el objetivo de aprovechar la creciente demanda de los centros de datos y reducir su dependencia de China como principal comprador del metal, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.
"Está muy concentrado y necesitamos ampliar el número de lugares que nos compran cobre", afirmó el funcionario durante la Cumbre de Negocios Sostenibles de Bloomberg en Singapur. Para lograrlo, Chile deberá aumentar sus inversiones y avanzar desde la exportación de concentrados hacia la producción y venta de cobre refinado.
Aunque China seguirá siendo un mercado clave debido a su enorme industria manufacturera, Pérez Mackenna dijo que la demanda mundial de cobre seguirá creciendo por la expansión de los centros de datos y la inteligencia artificial. El metal es fundamental para redes eléctricas, vehículos eléctricos e infraestructura tecnológica.
Durante años, China ha comprado más de la mitad del cobre exportado por Chile. Sin embargo, la creciente demanda mundial y las dificultades para asegurar el suministro han vuelto más complejas las negociaciones de contratos, en un contexto de interrupciones en las minas y una fuerte expansión de la industria metalúrgica china.