La falta de una extensión inmediata del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) modificó las expectativas de los inversionistas, transformando lo que pudo ser un año de crecimiento desbordado en uno de incertidumbre, aseguraron directivos de BlackRock México.
Sergio Méndez, director general de BlackRock México, comentó que el mercado mantenía el optimismo de que se concretara una firma para extender el tratado por 16 años más, escenario que no se materializó.
"Estados Unidos ha preferido mantener el esquema de evaluaciones periódicas como un mecanismo de presión política y comercial, en lugar de otorgar la seguridad de largo plazo que los inversionistas buscaban", dijo.
"Esta decisión se percibe como una oportunidad desaprovechada para detonar inversiones de manera más agresiva este mismo año", agregó el directivo.
"Definitivamente genera incertidumbre, genera riesgos y no hay una inversión de largo plazo que esté dispuesta a irse de forma agresiva y lo vemos súper claramente. Pero no tenemos que ser negativos", dijo José Luis Ortega, director general de Inversiones Activas de Renta Fija y Multiactivos.
El capital de largo plazo se muestra desconfiado a comprometerse de forma masiva, lo que limita las posibilidades de ver un alto crecimiento económico impulsado por la inversión privada.
Directivos der la firma percibieron está decisión como una oportunidad desaprovechada para detonar inversiones de manera más agresiva este año.
Al no contar con esa garantía de permanencia por casi dos décadas, el capital de largo plazo se muestra desconfiado a comprometerse de forma masiva, lo que limita las posibilidades de ver un alto crecimiento económico inmediato impulsado por la inversión privada.
Cautela en Asia por la IA
Tras un periodo de crecimiento impulsado por el auge tecnológico, la narrativa está volteando de la apuesta por empresas de software hacia los cimientos físicos que sostienen la revolución digital, la energía y la infraestructura.
Sergio Méndez comentó que la postura hacia los mercados emergentes, particularmente en Asia, ha pasado de una sobreponderación a una posición neutral. "Países como Corea del Sur y Taiwán, que lideraron las ganancias recientemente, enfrentan hoy un mayor cuestionamiento".
Agregó que existe dudas sobre la continuidad y el ritmo de la inversión en inteligencia artificial, lo que ha generado episodios de volatilidad en los índices de estos países.
"Esta reducción en la exposición no implica una falta de fe en la región, sino el reconocimiento de que gran parte del valor generado por el rally tecnológico ya ha sido capturado por los portafolios".
José Luis Ortega afirmó que "el cambio de narrativa no niega la importancia de la IA, sino que la aborda desde sus necesidades básicas".
"Nadie pone en duda que la IA va a estar más presente en unos años, añadió, pero la verdadera certidumbre reside en los insumos necesarios para procesarla".