El Pentágono pretende conseguir el apoyo de América Latina a la nueva Doctrina Monroe

2026-07-08 17:25:29 - MUNDO

Por Phil Stewart

8 jul (Reuters) - El Gobierno de Donald Trump intentó el miércoles conseguir el apoyo de países latinoamericanos a una versión renovada de la Doctrina Monroe, la política del siglo XIX que reivindicaba la primacía de Estados Unidos en todo el continente americano y que ‌los críticos asocian con décadas de intervención de Washington.

Haciendo referencia a la "Doctrina Donroe" —un juego de palabras con el nombre de Trump— en la ciudad ‌peruana de Cuzco, el jefe de política del Pentágono, Elbridge Colby, explicó un drástico cambio de rumbo político en el que el ejército comenzó a atacar embarcaciones de narcotraficantes y derrocó al presidente venezolano ​Nicolás Maduro en enero.

El Pentágono también tiene previsto llevar a cabo operaciones conjuntas de lucha contra el narcotráfico con países afines, una política que ya está aplicando en Ecuador.

"Ya no separamos la estrategia de defensa de Estados Unidos de las preocupaciones de los estadounidenses de a pie: ni de la avalancha de drogas letales que inundan sus comunidades y la horrible violencia que las acompaña, ni del impacto de la inmigración ilegal descontrolada en nuestro país", dijo Colby, según el discurso que tenía preparado.

Colby reconoció las preocupaciones ‌sobre la invocación de la Doctrina Monroe por parte ⁠de Trump, pero señaló que estas se basaban en una visión "distorsionada".

"La mejor tradición de la Doctrina Monroe consiste en proteger nuestra propia seguridad e intereses empoderando y capacitando a los países latinoamericanos", dijo Colby, dirigiéndose a la Conferencia de Ministros de Defensa de ⁠las Américas, de la que también forma parte Canadá.

Los críticos dicen que la retórica de Estados Unidos representa un imperialismo moderno. Sin embargo, Colby señaló que Washington no puede compararse con potencias imperiales como Gran Bretaña o Portugal, países más pequeños que explotaron sus colonias para acumular riqueza y poder.

"El hecho es que Estados Unidos no necesita sus activos ni su dependencia", ​dijo ​Colby.

"Estados Unidos es un país enorme, con diferencia el Estado más poderoso del mundo, con ​el mercado más grande y dinámico del mundo, la economía más ‌productiva, la moneda dominante y espléndidas reservas de materias primas. Buscamos que tengan éxito para garantizar la seguridad de nuestra vecindad", añadió.

Su discurso se da en un momento en que las elecciones están dando paso a Gobiernos de derecha y pro-Trump en toda la región.

Entre ellos se encuentran la conservadora Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, que se suman a Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia y Panamá. Un marcado cambio de rumbo respecto a la "marea roja" que llevó al poder a varios Gobiernos de izquierda a principios de la década de 2020.

En toda la región, candidatos de extrema derecha —que antes eran marginales— han ganado terreno prometiendo medidas ‌de mano dura.

TRUMP APOYA A LÍDERES DERECHA EN AMÉRICA LATINA

En Colombia, Estados Unidos había impuesto ​sanciones al presidente de izquierda Gustavo Petro, acusándole de no haber logrado frenar el tráfico de drogas.

Su ​sucesor, De la Espriella, se ha comprometido a unirse al "Escudo de las ​Américas" de Trump, tomar medidas enérgicas contra los narcotraficantes, flexibilizar las regulaciones empresariales, reducir los impuestos y reactivar los proyectos de ‌petróleo y gas paralizados bajo el mandato de Petro.

Trump ha instado ​a los Gobiernos afines a combatir la ​creciente influencia de China en América Latina. Entre ellos se encuentra Panamá, con su estratégico canal, que Trump ha amenazado con recuperar por la fuerza si es necesario.

Colby instó a los países latinoamericanos a "proteger sus activos críticos" frente a actores externos, en referencia, presumiblemente, a China.

Haciéndose eco de las exigencias ​de Estados Unidos a sus aliados europeos y asiáticos, Colby ‌también instó a las naciones latinoamericanas a invertir más en defensa, y sostuvo que algunas destinan menos del 1% del PIB a este ​fin.

"No hay ninguna razón por la que ningún país, en particular aquellos que se enfrentan a importantes amenazas narcoterroristas, deba gastar tan poco ​en defensa", señaló Colby.

(Reporte de Phil Stewart; edición en español de Javier López de Lérida)

Fuente: google.com