Es hijo de un crack del fútbol, jugará para el país de sus abuelos y enfrentará a Argentina en el Mundial

hace 2 horas - ARGENTINA


Luca Zidane es uno de los cuatro hijos de Zinedine Zidane, una leyenda del fútbol mundial que deslumbró con su técnica en el Real Madrid y en la selección de Francia. Marcado desde muy chico por el fútbol, decidió tomar un rumbo inesperado para la dinastía: a contramano de su padre y sus tres hermanos -Enzo, Theo y Elyaz- decidió ser arquero.

Nacido en la ciudad francesa de Aix-en-Provence el 13 de mayo de 1998, Luca se conectó con el fútbol desde muy chico y compartió muchas vivencias junto a Enzo, el mayor de los cuatro, quien comenzó su etapa formativa en la Juventus, siguió por Real Madrid y se retiró en 2024 con la camiseta del Fuenlabrada de España.

Luca comenzó su carrera en la Casa Blanca al debutar el 19 de mayo de 2018 contra el Villarreal en un encuentro que terminó 2-2. Las miradas sobre el guardameta estuvieron puestas por ser elegido por su propio padre, quien era el director técnico del Merengue por ese entonces.

Sin poder asentarse bajo los tres palos del conjunto español y condicionado por la crítica de la prensa e hinchas que tenían las expectativas altas por la portación de apellido, Luca decidió emigrar, a préstamo, a Racing de Santander, Rayo Vallecano, Éibar, hasta recalar en el Granada, donde, a los 27 años, es número fijo en la formación y una pieza clave en la selección de Argelia que será rival de la Argentina en el próximo Mundial.

“Cuando juego soy Luca, no Zidane”, manifestó el arquero en su etapa como jugador del Merengue para marcar un límite en cuanto a la crítica que se posaba más en su identidad que en su desempeño en sí.

Aunque recalca cada vez que puede el orgullo de portar el apellido de su padre, Luca prefiere que lo reconozcan por su labor y esfuerzo que lo llevaron a tomar decisiones importantes para su vida como decidir jugar para Argelia y no para Francia, donde integró los seleccionados sub 16 y 17.

Luca Zidane tiene la nacionalidad argelina por sus abuelos paternos, Smaïl y Malika, dos inmigrantes del país africano, de la zona de Kabilia, que llegaron a Francia en la década del 60′ y se establecieron en Marsella. La llegada a la selección de este país se dio ante la imposibilidad de hacerlo en la mayor de Francia, donde las oportunidades eran escasas y el deseo de progresar estaba latente en otro continente.

A partir de tener la posibilidad de representar al combinado africano, Luca recibió el visto bueno del técnico suizo Vladimir Petkovic. Tras la aprobación por parte de la FIFA del cambio de nacionalidad deportiva, Zidane disputó los últimos partidos de las Eliminatorias y la Copa Africana de Naciones donde cumplió con creces y fue uno de los puntos altos de Argelia que quedó eliminado a manos de Nigeria en cuartos de final.

Con la experiencia de haber ocupado el arco del Real Madrid y de tener roce internacional con la selección de Francia, el arquero de 27 años encontró la madurez exacta, combinada con una pizca de suerte para aterrizar en el momento exacto en el arco argelino, que consiguió la clasificación al Mundial y querrá dar el golpe ante la Argentina, campeón defensor del título, en un encuentro que se disputará el 16 de junio de 2026 en Kansas City, por el debut en el Grupo J.

Una de las cualidades que más resaltan de su juego es la rapidez y coordinación de piernas para achicar los espacios ante el peligro. Otro punto que juega a su favor, y que convenció al director técnico de su selección, es su buen dominio de pelota para convertirse en un jugador de campo y darle una variante más al equipo desde la zona defensiva.

En definitiva, Luca mejoró considerablemente en el último tiempo al tener rodaje en los diferentes equipos donde jugó. Sin dudas que su salida del conjunto madrileño le quitó un peso de encima y fue un renacer en su carrera futbolística.