La selección argentina Sub 17 empató con Bolivia y se clasificó para la Copa del Mundo de Qatar

hace 8 horas - ARGENTINA


Los juveniles saltando y festejando bajo la lluvia fue una imagen que combinó alegría y liberación. Delante de los futbolistas, el cartel que era un indicador de por qué tanta euforia: clasificados para el Mundial se leía en la chapa. La Argentina empató 1 a 1 con Bolivia, por la quinta y última fecha del Grupo B del Sudamericano Sub 17, que se disputa en Paraguay, y con la igualdad sacó pasaje para la Copa del Mundo que se jugará en noviembre en Qatar. Ahora, el seleccionado que dirige Diego Placente jugará las semifinales en busca de una corona que no logra desde 2019.

Como reaccionaría futbolística y anímicamente la Argentina después de la goleada ante Brasil, el viernes reciente, era el primer desafío para los juveniles. Por el resultado adverso, que le quitó la posibilidad de sellar la clasificación para la Copa del Mundo, pero también por el escandaloso desenlace, donde los tumultos, las agresiones, las corridas y los empujones se multiplicaron. Solo Benjamín Tapia y Emiliano Barrionuevo se repitieron en la alineación que presentó el seleccionador Placente, que frente al Scratch reservó a los habituales titulares.

El sistema de clasificación del campeonato Sudamericano dejó a la selección con todo para definir en la última jornada del Grupo B, donde al tropiezo le habían antecedido dos victorias. La goleada por 4 a 1 en el estreno con Perú y el éxito por 3 a 2 frente a Venezuela. El encuentro con Bolivia no solo era el cierre, determinaba el futuro de los juveniles en territorio paraguayo: el triunfo, por supuesto, aseguraba la clasificación para el Mundial y la continuidad en el Sudamericano con posibilidades de pulsear por el título. Pero también el empate, ya que en ese caso hubiera definido el resultado mano a mano entre el conjunto albiceleste y la Vinotinto. La derrota la ponía a batallar por los tres restantes cupos que se dirimiría entre seis selecciones.

Un aguacero azotó la ciudad de Ypané, sede del partido, y antes de que el campo presentará sectores encharcados los juveniles tomaron el control del marcador: un remate de media distancia del capitán Simón Escobar, el rechazo del arquero boliviano Carlos Borda, la arremetida de Facundo Salinas, que hizo su ingreso en el entretiempo y con dos minutos en la cancha atropelló y destrabó el resultado.

Con la diferencia, la Argentina no modificó la actitud: mantuvo la concentración y la ambición por atacar. La lluvia no cesó, el terreno empeoró y el partido entró en un escenario poco propicio para jugar y altamente peligroso para el físico de los jugadores.

La pelota se frenaba en los charcos y también en los sectores que no presentaban agua en la superficie, pero que también impedían que la pelota corriera con naturalidad. El árbitro chileno Mathías Riquelme no detuvo el desarrollo, los juveniles por momentos cometían excesos y en otros eran rehenes del estado de la cancha, y en ese escenario que se desnaturalizó Bolivia descubrió en una corajeda de Nabib Nacif la igualdad y así provocó que en los últimos minutos las vacilaciones se apoderaran de los juveniles argentinos. El arquero Valentín Reigia rechazó al córner un tiro libre que tenía destino de red.

Con el pasaje para el Mundial, la Argentina ahora definirá el campeonato. Uno de los rivales será Brasil, el que lo hundió con una goleada. Pero, ya con un lugar en la Copa del Mundo, la tranquilidad es mucho más grande.

Fuente: google.com