Antonio Rattín, exjugador de Boca Juniors y cuyo desplante con la selección argentina durante el Mundial de 1966 incidió en que se implementaran las tarjetas amarillas y rojas, ha fallecido, informó la federación de su país. Tenía 84 años.
Rattín murió en Buenos Aires, de acuerdo con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que en un menaje expresó "su más profundo pesar por el fallecimiento de un histórico emblema de Boca Juniors y de la Selección", con la que el jugador acudió a dos mundiales.
Centrocampista defensivo caracterizado por un juego físico y aguerrido, Rattín ganó seis títulos nacionales con Boca Juniors además de ser subcampeón de Copa Libertadores en 1963.
"Rattín fue uno más de nosotros y amó tanto estos colores que fueron los únicos que eligió defender durante sus 14 años de carrera. Caudillo, argentino y eternamente Bostero", manifestó el club argentino en su despedida al "Rata", como se le apodaba.
Con la albiceleste, Rattín jugó los mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966, además de ser dos veces subcampeón de América.
En los cuartos de final de la Copa del Mundo de 1966, Argentina se midió con Inglaterra en Wembley. A los 36 minutos Rattín reclamó una infracción y fue expulsado por "exceso verbal" —en aquel entonces no había tarjetas, sino que el árbitro informaba verbalmente al futbolista en cuestión que debí abandonar la cancha.
Al retirarse del campo, Rattín estrujó uno de los banderines de corner, que llevaban el mismo diseño de la bandera inglesa. Luego, se sentó en la alfombra roja reservada para el paso de la reina Isabel II.
Ambos gestos de protesta desataron una lluvia de proyectiles lanzados por los hinchas desde el graderío en dirección del jugador.
"Cuando soy expulsado voy a la alfombra de la reina y me senté, era una alfombra roja muy bonita, me quedé unos minutos sentado en la alfombra roja y luego empecé a caminar. Recuerdo que agarraba los chocolates aireados que me tiraban y eran novedad. Acá no los conocíamos", rememoró en una entrevista.
Ante aquella situación confusa y la creciente violencia con que se jugaba entonces, las autoridades arbitrales de la FIFA consideraron necesario contar con una herramienta que comunicara apercibimientos y expulsiones de manera práctica y clara.
Kenneth George Aston, responsable del área, se inspiró en los semáforos de la calle y en 1967 dispuso el uso de las tarjetas que se conocen hoy en día y que se emplearon por primera vez en un Mundial en México 1970.
El desplante de Rattín en Wembley fue también el inicio de la rivalidad futbolística entre las selecciones de Argentina e Inglaterra, que alcanzó su punto máximo en los cuartos de final de otro Mundial, el de México 1986, con la victoria albiceleste lograda por los recordados goles de Diego Maradona —uno con una mano no sancionada por el árbitro y otro con una portentosa conducción individual.
Aquel encuentro en el Estadio Azteca se jugó en medio de la tensión por la guerra de Malvinas de 1982.
Argentina jugaba este sábado otra fase de cuartos de final ante Suiza. Muchos de sus hinchas tienen desde hace días la expectativa de cruzarse en semifinales con Inglaterra, que se medía con Noruega también en la jornada.
La AFA aún no confirmó si los dirigidos por Lionel Scaloni portarán un brazalete negro en señal de duelo por la muerte de Rattín.
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Cobertura de la Copa del Mundo de AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa