Durante gran parte del siglo XX, el yaguareté —esa sombra dorada y silenciosa que durante miles de años dominó los montes, selvas y esteros de la Argentina— fue desapareciendo hasta quedar reducido a pequeños refugios aislados. En Corrientes estuvo extinto por siete décadas. En el Chaco, las hembras ya no estaban. En las Yungas resistía apenas un puñado. Y en Misiones sobrevivía su población más fuerte, aunque siempre al borde. 
Pero este 29 de noviembre, Día Internacional del Yaguareté, la historia empieza a contarse distinto. "Hay mucho para celebrar", dice Sebastián Di Martino, director de Conservación de la Fundación Rewilding Argentina, y no lo dice porque sí: el felino más grande de América, declarado Monumento Natural Nacional, está regresando por primera vez en generaciones a lugares donde ya nadie esperaba volver a verlo.Una especie en la cornisa
El diagnóstico sigue siendo duro. "La situación del yaguareté en la Argentina es crítica", advierte Di Martino. La categoría internacional lo ubica en peligro crítico de extinción y los números lo confirman: no más de 200 ejemplares viven en libertad en todo el país.
Las poblaciones actuales están distribuidas así:
·                     Misiones: entre 80 y 90 ejemplares, la población más numerosa del país.
·                     Salta y Jujuy (Yungas): alrededor de 70 animales.
·                     Corrientes (Iberá): más de 40 ejemplares reintroducidos y reproduciéndose naturalmente.
·                    Chaco (El Impenetrable): cerca de 10, con hembras nuevamente en libertad y al menos una registrada con cría.
Pero la tendencia, por primera vez en mucho tiempo, es alentadora.

Corrientes: de la extinción al renacimiento
En Iberá, donde no quedaba ni un solo yaguareté desde hace 70 años, hoy el paisaje volvió a tener huellas, marcas y el inconfundible sigilo del gran felino.
Desde 2021, el proyecto de reintroducción impulsado por Rewilding Argentina, Parques Nacionales y el gobierno provincial logró algo inédito en el mundo: crear una población nueva desde cero. "Ya no hay que liberar más animales, la población crece sola", celebra Di Martino. Con más de 40 ejemplares libres, Iberá se consolidó como un modelo internacional de conservación.

El Impenetrable: la vuelta de las hembras
En el Chaco, la historia también empezó a cambiar. En los montes de El Impenetrable había yaguaretés… pero no había hembras. Sin hembras, no hay futuro. La estrategia entonces fue otra: suplementar la población liberando hembras jóvenes y sanas.
La apuesta funcionó. "Ya visualizamos a una de ellas con su cría", contó Di Martino. Y esa sola frase marca un antes y un después para la especie en la provincia.

Cuatro territorios donde vuelve a rugir
Argentina cuenta hoy con cuatro poblaciones reproductivas activas, un escenario impensado hace diez años:Parque Nacional Iguazú y reservas de Misiones Parque Nacional Iberá (Corrientes) Parque Nacional El Impenetrable (Chaco) y Yungas de Salta y Jujuy.Todas monitoreadas, todas con crías, todas esenciales para mantener la variabilidad genética que garantizará su supervivencia.
Una celebración con futuro
El Día Internacional del Yaguareté, declarado por la ONU en 2018, no es solo una fecha simbólica. Es un recordatorio del rol clave que cumple este depredador como indicador de la salud del ambiente. Donde vive un yaguareté, el ecosistema está sano.
Hoy, gracias al trabajo sostenido de biólogos, guardaparques, gobiernos y comunidades locales, la Argentina comienza a escribir un capítulo que parecía imposible: el regreso de su mayor depredador natural. "Hay compromiso, hay apoyo y hay futuro", resume Di Martino. Y en los esteros, en la selva y en el monte, ese futuro ya está dejando huellas frescas.
Fuente: diarionorte.com