El nuevo nombre del "tiempo loco".

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El nuevo nombre del "tiempo loco".
El nuevo nombre del "tiempo loco".

18 de Agosto, 2025-Ciclogénesis-En los próximos días, la palabra ciclogénesis comenzará a resonar con fuerza en los medios y en las conversaciones cotidianas.

Este fenómeno meteorológico, poco habitual en nuestro país, se aproxima desde el Océano Pacífico, cruza la cordillera de los Andes y promete alterar de manera significativa el clima en gran parte del territorio argentino.

   Según especialistas de Meteored y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que las provincias de La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires sean las más afectadas, aunque la influencia del sistema también se extenderá hacia el norte, generando cambios en la dinámica atmosférica de varias regiones. Se trata de un episodio inusual por su intensidad, sobre todo en pleno invierno, que servirá como prueba para la preparación y la infraestructura de las ciudades.

¿Qué es una ciclogénesis?

   La ciclogénesis es el proceso mediante el cual se forma o intensifica un ciclón extratropical, también conocido como borrasca. Este tipo de ciclón no se confunde con los huracanes tropicales, aunque también puede generar impactos severos.

• "Ciclo" proviene de ciclón, es decir, un área extensa de baja presión atmosférica.

• "Génesis" significa origen o formación.

• En conjunto, ciclogénesis = nacimiento o desarrollo de un ciclón.

   En los manuales de meteorología se utiliza la expresión ciclogénesis explosiva cuando la presión central de la borrasca desciende 24 hPa o más en apenas 24 horas. Ese descenso abrupto provoca tormentas muy intensas, con lluvias abundantes, ráfagas de viento que superan fácilmente los 80 km/h y condiciones de riesgo tanto en zonas costeras como en áreas urbanas.


¿Dónde suelen formarse estos sistemas?

   Las ciclogénesis son frecuentes en el Atlántico Norte, especialmente en otoño e invierno, cuando el choque entre aire frío y aire cálido-húmedo es más marcado. La presencia de la corriente en chorro (jet stream), un "río" de aire a gran velocidad en altura, actúa como disparador que favorece el rápido desarrollo de la baja presión.

   En Sudamérica, estos episodios son menos comunes, aunque la variabilidad climática de los últimos años hace que fenómenos antes excepcionales comiencen a repetirse con mayor frecuencia. De hecho, meteorólogos advierten que la ciclogénesis que se aproxima podría ser un anticipo de futuros eventos similares.

Pronóstico para el centro del país

   El sistema avanzará sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la región pampeana con un temporal que, según el SMN, tendrá su pico entre la madrugada y el mediodía del miércoles. Se prevén lluvias intensas y persistentes, con acumulados de entre 50 y 60 milímetros en 48 horas, lo que equivale a casi el 70% de la lluvia promedio de agosto en la Ciudad de Buenos Aires.

   Además, se esperan ráfagas de viento de hasta 75 km/h, lo que podría afectar la circulación, generar anegamientos temporarios y complicar la logística urbana. Más al norte, las tormentas podrían extenderse en intensidad variable durante los días subsiguientes.


Un fenómeno que plantea desafíos

   La llegada de esta ciclogénesis no solo tiene interés meteorológico, sino que también invita a reflexionar sobre la preparación urbana y la infraestructura frente a eventos climáticos extremos. Las ciudades argentinas, en particular las del centro y norte del país, enfrentan dificultades recurrentes con el drenaje pluvial, cortes de energía y afectaciones al transporte en episodios de tormentas intensas.

   Por otro lado, este fenómeno se suma al debate sobre la variabilidad climática y el aumento en la frecuencia de episodios extremos. Si bien no puede atribuirse un único evento al cambio climático global, los especialistas señalan que el escenario actual aumenta la probabilidad de que estas situaciones se repitan.

   La ciclogénesis que avanza sobre la Argentina marca un nuevo capítulo en la relación entre sociedad y clima. Más allá del impacto puntual de lluvias, vientos y tormentas, su irrupción recuerda que la atmósfera está cambiando y que los países deben fortalecer sus mecanismos de alerta y respuesta. La ciencia meteorológica, junto con la planificación urbana y la gestión del riesgo, serán claves para que el "tiempo loco" no se transforme en un factor de vulnerabilidad permanente.

 Fuente: diarionorte.com

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