Los dumbphones o "celulares tontos" ya son tendencia en varias naciones y se están aplicando como camino hacia la desintoxicación ya que, al no resolver todas las necesidades de los usuarios, no generan la misma sensación de dependencia que lo hacen los teléfonos más modernos.
Muchos usuarios optan por adquirirlos, precisamente, como un salvoconducto frente a la ansiedad, el estrés y otros problemas de salud mental que implica el hecho de estar híper-conectado. 
El fenómeno responde a diferentes razones. Personas que no quieren conectarse a internet por motivos religiosos, pero también hay un resurgimiento de vivir experiencias relacionadas con la desconexión y estos dispositivos son ideales. Son económicos, robustos y funcionales para lo que se crearon, hablar por teléfono y mandar SMS.
En 2023, se calcula que en Estados Unidos se vendieron 2,8 millones de dispositivos sin servicio de internet y que, a la vieja usanza, tan solo sirven para mandar mensajes, realizar llamadas y apenas alguna cosa más. 
Según Deloitte, compañía londinense, uno de cada diez británicos utiliza un celular básico en Reino Unido. 
VUELTA A LAS PISTASIrina Sternik, periodista especializada en tecnología, comenta a Página/12: "Hace tiempo hay un revival de los dispositivos analógicos, desde tocadiscos hasta celulares mal llamado ‘tontos´. 
Frente a los smartphones que, por defecto, son fuente de tanta información que los cerebros de los usuarios ni siquiera llegan a procesar, la lógica de optar por un dumbphone se propone combatir esta realidad, al evitar la saturación informativa. "Un modelo operativo básico que evita las continuas distracciones y que, de yapa, se destaca por otras virtudes: una batería que dura días sin agotarse y ofrece una gran resistencia frente a las caídas y golpes. No en vano reciben el apodo de ´ladrillos´".
Si bien los celulares tontos no se popularizaron en Argentina, se trata de una tendencia que podría llegar. "Creo que en el país ya existe la necesidad de desconexión y la de otro tipo de conectividad. Si bien es bajísimo el porcentaje del mercado, pueden ser útiles para los usuarios mayores que necesitan un teléfono que no requiera de una carga constante y sea simple de usar. También son indispensables para quienes trabajan en el campo o recorren el país en camión, por ejemplo", advierte Sternik.
Fuente: Página/12