Verduras: pueden convertirse muy fácilmente en puré o crema. 
Carnes: sirven para hacer empanadas, croquetas, relleno de zapallitos, estofado para pastas o una ensalada. 
Huevos: si tenés huevos que ya tienen que consumirse, podés probar hacerlos rellenos con atún y mayonesa. ¡A los más chicos les encantan!
Frutas: las frutas muy maduras pueden utilizare para licuados, mermeladas, compotas o tartas.
Quesos: las cuñas de los quesos se pueden rallar o sino podés acumular unas cuantas y hacer tu propia fondue.
Pan: el pan duro se puede rallar para rebozar las milanesas o bien tostado es ideal para comer en el desayuno. 
Tomates: también se pueden congelar. Antes de que se pasen, guardalos en el freezer. Eso sí, para usarlos los deberás hervir de 10 a15 minutos y después pelarlos. Servirán para todo tipo de salsas calientes.
24-09-16 Fuente y foto: EL LIBERAL