hace 2 horas - DEPORTES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 57 segundosHoy 14:50-El 9 de abril de 2025 quedó marcado para siempre en la memoria del hincha Ferroviario.
Pasó un año, pero la emoción sigue intacta. El 9 de abril de 2025 quedó marcado para siempre en la memoria de Central Córdoba y de todo el fútbol santiagueño. Aquella noche, en el imponente Estadio Maracaná, el Ferroviario protagonizó el histórico “Maracanazo” al derrotar a Flamengo por la fase de grupos de la Copa Libertadores.
No fue un triunfo más. Fue una hazaña. Un equipo con historia de lucha y crecimiento sostenido, se plantó en uno de los estadios más emblemáticos del mundo y le ganó a un gigante del continente, ante miles de hinchas brasileños.
Aquella noche tuvo momentos que hoy se recuerdan casi en cámara lenta. El primer golpe llegó desde los pies de Leonardo Heredia. Con personalidad y sangre fría, el “Pupa” se hizo cargo del penal que abrió el marcador. Caminó hacia la pelota en medio de un Maracaná colmado, respiró hondo y definió con una serenidad que contrastaba con el contexto. Fue el 1-0 que empezó a escribir la historia.
Pero la emoción no terminó ahí. Antes del cierre del primer tiempo, cuando el partido todavía estaba cargado de tensión, apareció José Florentín. Con un cabezazo certero, lleno de potencia y convicción, estampó el segundo gol que silenció al estadio y desató la locura ferroviaria. Ese salto, ese impacto de cabeza, fue mucho más que un gol: fue el golpe que hizo creer que lo imposible podía volverse realidad.
En las tribunas, un puñado de hinchas le puso voz a la hazaña. Fueron cientos los fanáticos de Central Córdoba que emprendieron un viaje interminable en colectivo desde Santiago del Estero hasta Río de Janeiro, cruzando kilómetros de rutas y fronteras con una sola ilusión: alentar a su equipo en el Maracaná. Y ahí estuvieron, cantando, saltando, haciéndose sentir en territorio brasileño, como si el barrio Oeste se hubiera trasladado a Brasil.
El pitazo final desató el desahogo. Jugadores abrazados, lágrimas, incredulidad y un festejo que cruzó fronteras. En Santiago del Estero, la ciudad entera vibró con un resultado que rápidamente se transformó en orgullo colectivo.
Con el paso del tiempo, aquel triunfo no solo mantiene su valor deportivo, sino que crece en dimensión simbólica. Fue el partido que confirmó que Central Córdoba podía competir de igual a igual en el plano internacional. Fue la noche en que el Ferroviario dejó de ser sorpresa para convertirse en protagonista.
Hoy, a un año de aquella gesta, el “Maracanazo santiagueño” sigue latiendo en el corazón de los hinchas. Un recuerdo imborrable que reafirma que, en el fútbol, las hazañas existen… y que Central Córdoba ya tiene la suya.
09-04-26 Fuente: diariopanorama.com
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