hace 3 años - País
Tiempo de lectura: 2 minutos, 1 segundosSi tenés pensado viajar en el verano, es mejor conocer dónde está prohibido el uso de este tipo de calzado al momento de manejar tu vehículo.
30/12/2022 - 15:07 País
Todos los conductores saben que deben utilizar un buen calzado al momento de manejar un vehículo, a tal punto que las ojotas o sandalias están descartadas. Sin embargo, hay una sola provincia en todo el territorio argentino que multa a aquellas personas que los usan.
Tal como publicó TN, en Mendoza está prohibido el uso de este calzado y es considerado una infracción por la que se imponen duras multas.La provincia cuyana, en su Ley de Tránsito 9024 (se reglamentó en 2018), obliga a quienes van al volante de un auto a “usar calzado apropiado, apto para el manejo y control de los pedales”. También aclara que “debe ser cerrado y de suela antideslizante”, y que “solo se permite calzado abierto si ajusta todo el pie”.
Dicho esto, las ojotas y sandalias para circular están permitidas en todo el territorio nacional. Y en Mendoza, se permiten solo aquellas que cuenten con las tiritas atrás para ajustar todo el pie. Si el calzado va suelto de atrás, supone un riesgo y por eso se prohíbe.Los peligros de un calzado inadecuado al volanteA la hora de conducir, en lo posible el calzado tiene que ser cerrado y estar bien sujeto a los pies, sin hacer “juego”. Esto permitirá acelerar y frenar con mayor precisión y rapidez.Cualquier tipo de calzado abierto, como una ojota o una sandalia, hará que el conductor pierda el contacto ideal con los pedales. Así, podría realizar una presión extra con el pie y eso generaría maniobras bruscas, por ende peligrosas.
Dicho esto, las ojotas y sandalias para circular están permitidas en todo el territorio nacional. Y en Mendoza, se permiten solo aquellas que cuenten con las tiritas atrás para ajustar todo el pie. Si el calzado va suelto de atrás, supone un riesgo y por eso se prohíbe.
Por qué es peligroso un calzado inadecuado al volante
A la hora de conducir, en lo posible el calzado tiene que ser cerrado y estar bien sujeto a los pies, sin hacer “juego”. Esto permitirá acelerar y frenar con mayor precisión y rapidez.
Cualquier tipo de calzado abierto, como una ojota o una sandalia, hará que el conductor pierda el contacto ideal con los pedales. Así, podría realizar una presión extra con el pie y eso generaría maniobras bruscas, por ende peligrosas.
Las ojotas, además, suponen un riesgo extra: al no estar sujetas a la parte trasera del pie, pueden llegar a provocar un enredo o una traba.
A su vez, los especialistas recomiendan no manejar descalzos, ya que los pies no tienen buena adherencia a los pedales. Si no tienen un buen agarre, la pisada podría ser problemática. Sin calzado, la sensibilidad es otra.
30-12-2022 Fuente y foto: diariopanorama.com
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