Los días a pleno sol ya originaron los primeros casos de daños en la piel por sobreexposición

hace 5 años - SANTIAGO

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Especialistas sostienen que no hay que olvidar que son grandes los riesgos de infección de la herida por quemadura, debido a la contaminación con gérmenes, lo cual retrasa y complica la cicatrización de éstas.


Con la llegada del intenso calor y de los días a pleno sol en nuestra provincia, reaparecieron las visitas a los consultorios dermatológicos debido a quemaduras y problemas producidos por la sobreexposición a los rayos solares, una situación que además de ser incómoda y dolorosa puede acarrear problemas serios de difícil y lenta recuperación.

Las médicas dermatólogas, doctoras Aldana Scaglioni y Soledad Camusso, coincidieron en señalar que durante esta época se multiplican los casos de lastimaduras producidas por el sol, y que incluso en días con poco sol, pueden producirse quemaduras.

“De las radiaciones solares, únicamente una parte alcanza la superficie de la tierra. De todas ellas la radiación UVB, es la que genera los cambios defensivos en nuestra piel como es el aumento de grosor de la epidermis, la formación de pigmento o melanina, y puede causar quemaduras solares cuando la radiación es excesiva dependiendo de factores individuales, raciales y regionales como la altitud, viento, humedad, espacios abiertos de agua etc.”, explicaron.

Puntualizaron que “en días nublados el porcentaje de la luz de cielo aumenta y los rayos infrarrojos que son los que dan calor, están resguardados, esto hace que en cierta forma se insensibilice la intensidad de radiación que se está recibiendo, por lo que pueden ocurrir quemaduras solares en días de poco sol”.

“Además del bronceado y del eritema solar, la radiación UVB también es la responsable de la disminución del sistema inmunitario de la piel, que se vuelve más susceptible a presentar el ataque de agentes patógenos como el virus del herpes”, indicaron las profesionales.

Respecto de las quemaduras solares, comentaron que “son superficiales o de primer grado, en la que se produce una congestión superficial de los vasos sanguíneos, hinchazón, sensación de calor y dolor variable, así como un enrojecimiento de la piel y, a continuación, su descamación. Suele curarse espontáneamente al cabo de 4 días sin dejar cicatriz, aunque existe la posibilidad de que aparezcan después zonas hiperpigmentadas”.

Tipo de tratamiento

Respecto del tipo de tratamiento que se sigue en estos casos, las doctoras Scaglione y Camusso, explicaron:

“Si las quemaduras son leves y afectan a una pequeña zona de la superficie corporal, pueden ser tratadas en régimen ambulatorio, básicamente se usan lociones albas (agua + óxido de zinc), geles descongestivos a base de aloe vera, malva, manzanilla, y sólo en casos severos la aplicación tópica de hidrocortisona, acompañados de antinflamatorios orales. Los casos muy severos que se acompañen de deshidratación o trastornos de electrólitos se tendrán que hospitalizar para cubrir su desequilibrio hidroelectrolítico.

En ningún caso debe aplicarse hielo directamente sobre el área quemada, puesto que podría aumentar el daño a la piel, el tratamiento más efectivo es enfriar el área quemada mediante la aplicación local de agua fría, procurando que el chorro de agua no incida directamente sobre la zona quemada. También puede sumergirse el área afectada o enfriarse con compresas frías. Tampoco es recomendable aplicar pomadas o ungüentos, especialmente aceites, ya que aumentan el calor en la zona, agravan el proceso y predisponen a que se produzca una infección”.

La mejor manera de curar, es prevenir

Las profesionales sostuvieron que “el mejor tratamiento es prevenir las lesiones causadas por el sol”, y recomendaron que, desde la campaña de prevención del cáncer de piel realizada por la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), se recomienda:

* Evitar el sol directo entre las 10 y 16.

* Usar protector solar con factor de por lo menos 30 +, reaplicando cada 2 horas.

* Usar gorro, gafas de sol y una indumentaria fresca que cubra las zonas más sensibles.

* Recordar que los niños menores de tres años son especialmente susceptibles a presentar este tipo de quemaduras, por lo que no deben exponerse directamente al sol, incluso en la sombra (las nubes no impiden que los rayos solares actúen sobre la piel) deben protegerse.

* Consultar con el dermatólogo, que es quien más conoce de piel.

11/12/2020 Fuente y foto:EL LIBERAL


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