El río baja lentamente y advierten sobre nuevas crecidas hasta abril.

24 de Octubre, 2026-Pronóstico hidrológico-El Paraná comenzó a descender levemente en la costa chaqueña, aunque podría registrar un nuevo incremento durante los próximos días.
Hace 2 horas ZONALES

El río Paraná comenzó a mostrar este fin de semana un leve descenso en la costa chaqueña, después de alcanzar el jueves 22 de octubre su máxima altura del año en Barranqueras, con 7,32 metros. Sin embargo, el especialista Hugo Rohrmann advirtió a NORTE que esta tendencia podría revertirse durante los próximos días, dependiendo de las precipitaciones en las cuencas del Iguazú y la zona de Itaipú.

Según las previsiones del Sistema de Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), el Paraná podría experimentar un leve repunte, con alturas estimadas de 7,50 metros en Corrientes y 7,40 metros en Barranqueras, en las proyecciones correspondientes al martes 27 de octubre y al martes 3 de noviembre. El descenso observado durante este fin de semana podría prolongarse hasta el lunes o martes. Posteriormente, los niveles dependerán de cuánto llueva y dónde se concentren las precipitaciones.

En este sentido, el embalse de Itaipú registró una disminución de su nivel y los aportes de agua también se encuentran en descenso, por lo que no se espera un incremento importante proveniente de ese sector. La principal atención está puesta en el río Iguazú, cuyos embalses se encuentran llenos y prácticamente sin capacidad de amortiguar nuevas lluvias intensas. No obstante, hasta el momento las precipitaciones no alcanzaron valores significativos.

Advierten sobre nuevas crecidas
Los Moreneros, zona conocida popularmente de esta manera, afectada por la creciente del Paraná.
La actual creciente es considerada la primera asociada a las consecuencias del fenómeno climático de El Niño, que podría generar nuevos episodios de aguas altas durante los próximos meses. En ese sentido, Rohrmann advirtió que hasta abril de 2027 podrían producirse otras crecidas, incluso superiores a la actual, aunque su magnitud dependerá de las precipitaciones.

Mientras tanto, la emergencia continúa en las localidades ribereñas del Chaco, especialmente en Isla del Cerrito, Antequera y San Pedro, donde numerosas familias permanecen afectadas por las inundaciones. El leve descenso representa un alivio transitorio, pero los especialistas recomiendan mantener la vigilancia, ya que todavía no puede darse por finalizado el período de creciente del Paraná.

Si bien el agua baja lentamente, la situación del camino de acceso a Antequera sigue siendo alarmante.
Colonia Benítez enfrenta una situación muy compleja

En Colonia Benítez, el intendente Sergio Phipps describió una emergencia particularmente difícil en las zonas de Antequera y San Pedro, donde el avance del agua transformó amplios sectores en una superficie prácticamente continua de inundación. «Estamos atravesando un momento muy complicado, muy complejo para nuestro pueblo, fundamentalmente para la zona ribereña», manifestó.

El jefe comunal explicó que el agua cubrió extensos sectores de la ruta provincial 63, incluida parte del tramo pavimentado, lo que obligó a reorganizar los lugares de alojamiento de las familias que habían salido de sus viviendas. «Desde la guardería Guazú hacia Isla del Cerrito es prácticamente una masa de agua uniforme. En esta oportunidad la situación es mucho más complicada porque también se cortó la parte pavimentada de la ruta 63 en un tramo muy largo», detalló. Muchas familias que inicialmente se habían instalado a la vera del camino debieron ser trasladadas nuevamente debido al avance de la creciente. «Tuvimos que llevarlas a los establecimientos escolares de Antequera y San Pedro, mientras que otras encontraron alojamiento en casas de familiares», explicó.

Phipps indicó que, según la información recibida de las delegadas municipales, el agua comenzó a descender levemente, aunque insistió en la necesidad de mantener la vigilancia. «Hoy (por ayer) estamos tranquilos porque el agua comienza a bajar. Ojalá no llueva, porque todavía tenemos mucho por delante», expresó.

Muchas familias necesitan agua potable

Uno de los problemas más urgentes que enfrenta Colonia Benítez es el abastecimiento de agua segura para las familias que permanecen dentro de las zonas inundadas. Phipps estimó que entre 25 y 28 familias continúan en esos sectores y requieren especialmente agua mineral para consumo. «Lo que más va a hacer falta es agua, agua mineral. Es muy importante porque las familias que están adentro no tienen agua potable para consumir», advirtió.

El intendente explicó que el desborde del Tragadero, junto con los aportes de otros cursos de agua de la zona de Antequera, contribuyó a agravar la inundación. «Confluyen todos esos cursos y se forma una masa de agua impresionante. Cuando uno observa desde las alturas, realmente es algo increíble», describió. También reconoció que estos fenómenos forman parte de la dinámica natural de los ríos y sus zonas de expansión, aunque advirtió que la actual emergencia podría prolongarse. «Tenemos que estar en el día a día, organizándonos y trabajando codo a codo entre todos», sostuvo.

Alambrados y objetos que quedan bajo el agua dificultan el accionar de las lanchas y el traslado de personas, animales y mercaderías.

Alambrados en la ribera, una deuda pendiente
El intendente Sergio Phipps también planteó la necesidad de abordar un problema que se vuelve especialmente visible durante las inundaciones: la instalación de alambrados en sectores ribereños que dificultan la circulación de las embarcaciones de asistencia. Según explicó, algunos cercamientos ocupan espacios que corresponderían al municipio, a la provincia o a zonas bajo jurisdicción de los organismos competentes.

La presencia de estos alambrados representa un riesgo para quienes navegan durante los operativos de ayuda, debido a que las embarcaciones pueden quedar enganchadas en estructuras sumergidas. «Tenemos que hacer un trabajo conjunto con la Administración Provincial del Agua para resolver esta situación. Es una asignatura pendiente y hay que tomar cartas en el asunto», sostuvo. Y concluyó con una definición sobre la necesidad de preservar el acceso público a estos espacios: «El río es de todos y todos tenemos derecho a disfrutarlo».

 Fuente: diarionorte.com



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