












La ilusión de Franco Colapinto en el Gran Premio de Singapur llegó a un abrupto final en la vuelta 31. El piloto argentino, que venía concretando una actuación sólida y se posicionaba en el 12° lugar cerca de la zona de puntos, debió abandonar la competencia en el trazado callejero de Marina Bay luego de que su monoplaza dejara de funcionar por completo.
La deserción no fue una sorpresa total en el desarrollo de la prueba nocturna. Minutos antes del desenlace, el oriundo de Pilar ya había advertido al garaje a través de la radio sobre comportamientos anómalos en el vehículo, señalando que la máquina no respondía de manera óptima en pista.
Fuente: diarionorte.com