












El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri fue detenido durante la noche del viernes y trasladado a la Unidad Penal N°1 de Paraná, donde comenzará a cumplir una condena de ocho años de prisión por corrupción. La detención se produjo luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara el último recurso presentado por su defensa y dejara firme la sentencia.
Urribarri fue detenido en su domicilio de Concordia por efectivos policiales y posteriormente trasladado hacia Paraná, en un recorrido de aproximadamente 280 kilómetros. Debido al estado de la Ruta Nacional 18, el viaje demandó casi cuatro horas y el exmandatario ingresó al establecimiento penitenciario durante la madrugada.
La orden judicial también alcanzó a Juan Pablo Aguilera, cuñado de Urribarri, y Pedro Báez, quien se desempeñó como ministro de Cultura y Comunicación durante su gestión. Ambos recibieron condenas de seis años y medio de prisión en la misma causa.
Una condena que quedó firme
La sentencia contra Urribarri había sido dictada originalmente en abril de 2022. En ese momento, la Justicia le impuso ocho años de prisión y inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
El exgobernador fue condenado por los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y peculado, vinculados con hechos ocurridos durante su gestión al frente del Gobierno de Entre Ríos.
La resolución de la Corte Suprema que rechazó el último planteo de la defensa cerró la instancia que todavía mantenía abierta la posibilidad de revisar la condena y habilitó el cumplimiento efectivo de la pena.
Con la detención, Urribarri comienza a cumplir una condena que también implica el cierre de su carrera para ejercer cargos públicos, como consecuencia de la inhabilitación perpetua establecida por la Justicia, detalla el portal de Perfil,
Fuente: El Liberal