“Súper Niño”: crece la preocupación por un fenómeno que podría ser uno de los más fuertes desde 1950.

Hoy 00:47-Las últimas proyecciones ubican en más de un 90% la posibilidad de que alcance una intensidad “Muy Fuerte”. En Santiago, el impacto podría ser menor que en el Litoral, aunque las lluvias y el comportamiento de los ríos serán factores a seguir de cerca.
Hace 1 hora País

El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y las últimas proyecciones climáticas plantean un escenario que requiere especial atención de cara a la primavera y el verano 2026/27. De acuerdo con los análisis más recientes, existe una probabilidad superior al 90% de que el evento evolucione hacia una categoría “Muy Fuerte”, lo que podría ubicarlo entre los episodios más intensos registrados desde 1950.

Las condiciones de El Niño comenzaron a presentarse a mediados de año y muestran una tendencia de fortalecimiento. Los modelos utilizados para analizar su evolución proyectan anomalías cercanas a los 2 °C en la temperatura de las aguas del Pacífico ecuatorial para alcanzar la categoría “Muy Fuerte”.

El escenario genera especial atención porque distintas regiones del país ya presentan elevados niveles de humedad. De acuerdo con un relevamiento realizado sobre 92 municipios, 58 superaron durante 2026 alguna de sus medias mensuales históricas de precipitaciones, mientras que diez registraron excedentes hídricos superiores al 50%.

El monitoreo satelital realizado mediante la plataforma SMAP de la NASA también mostró un incremento sostenido de la humedad en los primeros cinco centímetros del suelo durante 2026. Desde abril se expandieron las áreas con altos niveles de humedad y hacia agosto una superficie considerable del centro y este del territorio observado aparecía clasificada como húmeda o saturada.

Ante este panorama, distintas jurisdicciones ya avanzan con medidas preventivas que incluyen la limpieza y mantenimiento de cauces, canales y sistemas de drenaje, la disponibilidad de maquinaria y bombas extractoras, el mantenimiento de compuertas y distintas obras de regulación. También se mantiene un seguimiento permanente de cuerpos de agua y cuencas para anticipar posibles situaciones de emergencia.

¿Cómo puede afectar a Santiago del Estero?

Para Santiago del Estero, el escenario presenta algunas diferencias respecto de las regiones del Litoral argentino, que aparecen entre las zonas con mayores posibilidades de recibir precipitaciones extraordinarias asociadas a El Niño.

Por su ubicación más mediterránea, la provincia no estaría entre los sectores de mayor impacto, aunque eso no significa que quede fuera del escenario de riesgo. Las proyecciones permiten esperar episodios de lluvias abundantes, especialmente durante los meses de primavera y verano, y mantienen bajo atención la posibilidad de complicaciones vinculadas con los excesos hídricos.

Uno de los principales puntos de seguimiento será el comportamiento de los ríos Dulce y Salado, ya que las lluvias registradas tanto en la propia provincia como en las regiones que alimentan sus cuencas pueden generar aumentos importantes en los caudales.

Durante el último verano, ambos cursos de agua registraron niveles elevados y la combinación entre las lluvias sobre la ciudad y el aporte proveniente de otras zonas generó mayores dificultades para el sistema de drenaje. Por ese motivo, la evolución de los ríos será un factor determinante durante la próxima temporada.

En la Capital santiagueña, además, se vienen coordinando tareas preventivas entre organismos provinciales, municipales y Aguas de Santiago. Entre las acciones se encuentran trabajos sobre el río, el despeje de bancos de arena, la evaluación del estado de los desagües y el análisis de posibles defensas.

También se desarrollan tareas destinadas a mantener en condiciones los canales y desagües para favorecer el rápido escurrimiento del agua ante eventuales tormentas intensas. En este sentido, se insiste además en la importancia de evitar que los residuos terminen en los sistemas de drenaje y obstaculicen la circulación del agua.

A nivel provincial, también se avanzó con trabajos preventivos en los ríos Dulce y Salado y en los Bajos Submeridionales, que incluyen limpieza y adecuación de cauces, construcción de bordos de contención y defensas estratégicas destinadas a mejorar el escurrimiento y reducir el riesgo de desbordes.

Un fenómeno que requiere seguimiento.

Aunque las proyecciones actuales hablan de un El Niño de intensidad “Muy Fuerte”, todavía se trata de un escenario pronosticado y no de un hecho consumado. Además, sus efectos no son iguales en todas las provincias: el fenómeno modifica las probabilidades climáticas, pero la cantidad y distribución de las lluvias también dependen de otros factores atmosféricos.

Para Santiago del Estero, el escenario más probable no es el de quedar entre las zonas con mayor impacto del país, pero sí existe la posibilidad de atravesar períodos de lluvias abundantes que, combinados con crecidas de los ríos o dificultades en el drenaje, puedan generar complicaciones.

Por eso, la atención estará puesta especialmente en los próximos meses, cuando El Niño podría alcanzar su máxima intensidad y comenzar a mostrar con mayor claridad sus efectos sobre las precipitaciones de Argentina. La prevención y el monitoreo de los ríos y sistemas de desagüe serán claves para reducir los riesgos durante la primavera y el verano 2026/27.

21-08-26 Fuente: diariopanorama.com

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