












En un contexto de caída de la recaudación tributaria en los últimos meses, el gobierno nacional a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) lanzó un plan para que personas y pymes salden deudas pendientes ante el fisco. Es una ventana que estará abierta hasta el 30 de octubre y habilitará 18 cuotas, pero tendrá un costo financiero por encima de la inflación.
La medida -según un análisis del diario Clarín- busca facilitar la regularización de deudas fiscales acumuladas y ampliar las posibilidades de cobro para el fisco, sin contemplar una reducción de intereses ni de multas.
¿Qué deudas se pueden incluir?
El nuevo esquema permitirá incluir:
-Obligaciones impositivas y de seguridad social, con sus accesorios.
-Retenciones y percepciones impositivas.
-Deuda proveniente de caducidades de planes de pagos.
-Obligaciones aduaneras por tributos a la importación/exportación y sus intereses.
-Multas aplicadas hasta el 30 de junio de 2026.
La decisión se conoce en el marco de ingresos tributarios en retroceso, lo que implica un deterioro en el frente fiscal. Con menor recaudación, el Poder Ejecutivo se ve forzado a aplicar un ajuste mayor en el gasto para no comprometer el equilibrio de las cuentas públicas. En los últimos once meses, solo en mayo hubo un crecimiento en términos reales de los ingresos tributarios.
Requisitos para adherir al plan
Las condiciones para adherir cambian según el tipo de contribuyente y la deuda:
-Para las obligaciones impositivas, aduaneras y de la seguridad social, las micro y pequeñas empresas, los pequeños contribuyentes y las entidades sin fines de lucro podrán acceder a planes de hasta 18 cuotas, con un anticipo de 5% y una tasa de financiación mensual de 2,75%
-En el caso de las medianas empresas, tramo 1 y 2, el plazo máximo será de quince cuotas y el pago a cuenta ascenderá a 10%.
Entre los pequeños contribuyentes, según la clasificación que hace el fisco, pueden estar incluidos desde monotributistas hasta inscriptos en Ganancias o Bienes Personales, mientras no superen los ingresos de la categoría K, la más alta del monotributo, a diciembre del año anterior. En el último mes de 2025, ese tope de facturación era de $94.805.682 anual.
Las retenciones y percepciones impositivas también podrán regularizarse, aunque en ese caso el máximo será de nueve cuotas para los contribuyentes de menor tamaño y de siete para las medianas empresas. "La regularización de dichas obligaciones no implica la reducción de intereses ni la liberación de sanciones", aclaró ARCA.
Fuente: diarionorte.com











