


El pueblo paraguayo celebra este martes con feriado.










En una noche de puro dramatismo, tintes heroicos y una entrega física encomiable, la selección paraguaya de fútbol escribió una de las páginas más gloriosas de su historia reciente al eliminar a Alemania en los octavos de final de la Copa del Mundo, tras una infartante definición por penales en el Gillette Stadium.
Luego de batallar intensamente durante los 90 minutos reglamentarios y los 30 de la prórroga, el marcador de 1-1 no se movió, trasladando toda la tensión a la pena máxima. Allí, la Albirroja emergió con una personalidad gigante para sellar su boleto a la siguiente fase del certamen ecuménico.
La tanda desde los doce pasos consagró la figura del joven guardameta Orlando Gill. El arquero paraguayo dio el primer golpe anímico de la noche al agigantarse y tapar de manera espectacular el remate inicial del atacante alemán Kai Havertz.
Lejos de conformarse, Gill volvió a vestirse de héroe en un momento crítico al contener un segundo penal, esta vez al ingresado Nick Woltemade, dándole a la Albirroja una ventaja matemática que resultaría decisiva.
Por el lado paraguayo, la efectividad comenzó con un zurdazo cruzado y potente de Mauricio Cabrera que venció la resistencia germana. Posteriormente, el capitán Gustavo Gómez hizo valer toda su experiencia al descolocar por completo al legendario Manuel Neuer.
La cuota de jerarquía y fineza la puso Matías Galarza, quien emulando el inolvidable estilo de Óscar "Tacuara" Cardozo, amagó con total frialdad y engañó por completo al portero teutón.
A pesar de los fallos de Antonio Sanabria, quien desvió su remate cruzado, y de Fabián Balbuena, cuyo disparo fue contenido por Neuer, la paridad se mantuvo tras el desvío por encima del travesaño del defensor alemán Jonathan Tah.
La definición por muerte súbita demandaba un ejecutor con nervios de acero, y ese fue José Canale. El defensor paraguayo asumió la enorme responsabilidad ante Neuer y sacó un remate cruzado perfecto que se clavó de manera impecable en el ángulo superior.
Un golazo inapelable que terminó por sentenciar el destino del compromiso, desatando la euforia contenida de la delegación albirroja y de todo un país que celebra el regreso de la garra guaraní a los primeros planos del fútbol mundial.
Con el soberbio penal ejecutado por José Canale al ángulo y el posterior desenlace de la serie, la selección de Paraguay selló una clasificación histórica ante Alemania. El combinado dirigido por Gustavo Alfaro se quedó con la infartante definición desde los doce pasos gracias a una enorme actuación del arquero Orlando Gill, quien tapó dos penales clave, y la notable jerarquía de sus pateadores en los momentos de mayor presión. ¡Hazaña de la Albirroja que ya está en la siguiente ronda de la Copa del Mundo!
Fuente: ABC Color











