












El papa Francisco sorprendió a los fieles que se acercaron a la plaza San Pedro durante la celebración de la misa por el Domingo de Ramos. El sumo pontífice apareció en silla de ruedas y sin las cánulas nasales para el oxígeno, con el fin de saludar a los fieles que se acercaron hasta la basílica.
"Buen Domingo de Ramos, buena Semana Santa", dijo en el altar central. Por otro lado, saludó al cardenal argentino Leonardo Sandri, a quien el papa delegó que presidiera la misa. Al finalizar la celebración, Francisco paseó entre los fieles e intercambió palabras con un grupo de monjas que se alegraron por su recuperación. Además, saludó a varios nenes que se encontraban en el lugar.

En el Ángelus de este domingo, Francisco invitó a los fieles a que "ante dolores físicos y morales, sea la fe la que nos ayude a no ceder en la desesperación, no encerrarse en la amargura sino a afrontarlos sintiéndose envueltos, como Jesús, por el abrazo providencial y misericordioso del Padre".
"Hermanas y hermanos, agradezco mucho sus oraciones. En este momento de debilidad física, me ayudan a sentir aún más la cercanía, la compasión y la ternura de Dios. Yo también rezo por ustedes y pido que confíen conmigo al Señor todos los que sufren, especialmente los afectados por la guerra, la pobreza o catástrofes naturales", agregó en el texto.
Fuente: TN











