hace 1 hora - MUNDO
Cuarenta y cinco bloqueos continuaban activos este 21 de mayo en todo el territorio boliviano, mientras el Gobierno de Rodrigo Paz intentaba comenzar a despejar las vías y un nuevo elemento se sumaba a la situación de conflictividad: manifestaciones ciudadanas contra los cortes de carretera.
La Policía intentaba en horas de la mañana desbloquear la vía que conecta Cochabamba con el occidente del país, pero sus esfuerzos fueron repelidos con piedras lanzadas desde los cerros que rodean la ruta.
Los manifestantes volvieron a obstruir el paso con neumáticos quemados, piedras y ramas, lo que llevó a un enfrentamiento con las fuerzas del orden, que recurrieron al uso de bombas lacrimógenas para dispersar la protesta y luego despejar algunos tramos de la carretera.
Los caminos de Bolivia han estado cortados por tres semanas, con distintos sectores haciendo reclamos que van desde quejas por la calidad de la gasolina hasta pedir la renuncia del presidente Paz, que asumió hace seis meses luego de casi 20 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo.
La Administración Boliviana de Carreteras (ABC) reportó este jueves 45 bloqueos que mantienen a La Paz y El Alto desconectados del resto del país y han impedido el abastecimiento de bienes básicos hacia el occidente.
En medio de este panorama, Paz pidió un día antes la apertura de un corredor humanitario para el paso de ambulancias, así como suministros médicos, alimentos y combustible.
“Pedirles a aquellos que están en los bloqueos que este corredor humanitario es oxígeno en los hospitales, es alimento en nuestras ciudades”, demandó el presidente.
Su llamado, sin embargo, solo recibió como respuesta la convocatoria a una nueva marcha en La Paz por parte de la Central Obrera Boliviana, la coalición sindical que ha funcionado como el músculo político del expresidente Evo Morales.
En las calles de la capital se vivió el miércoles una manifestación de otro tipo: personas agrupadas en distintas plataformas ciudadanas que reclamaban el fin del cerco a la sede del poder ejecutivo y legislativo.
Rodolfo Rodríguez, presidente de la Resistencia Ciudadana Paceña, acusó a Evo Morales de financiar los bloqueos y aseguró a la agencia de noticias EFE que esperan que Paz “de una vez solucione los problemas” o “tome medidas radicales, como el estado de excepción".
Pese a la conflictividad, este jueves el Servicio Departamental de Salud (SEDES) reportó que había retomado el abastecimiento de oxígeno medicinal y combustible a los hospitales de la capital, lo que conjura de momento el riesgo de una crisis sanitaria por falta de insumos.
“No cabe duda de que una adecuada coordinación interinstitucional y la intervención de la Cruz Roja en los puntos de bloqueo en las últimas horas logró asegurar el abastecimiento de oxígeno necesario para los próximos días”, destacó el gobernador Luis Revilla.
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En declaraciones al portal ‘La Octava’, el expresidente Morales demandó el 20 de mayo la convocatoria a elecciones en 90 días, según él prevista en la Constitución en situaciones de “ingobernabilidad” como la que atraviesa el país.
“Para mí, la única forma de resolver este momento, después de escuchar varias versiones de dirigentes obreros, campesinos, indígenas, profesores, es, en base a la Constitución, convocar en 90 días a elecciones. Eso pacifica”, afirmó Morales.
El exlíder cocalero se refirió a Paz como un “presidente por accidente”, carente de legitimidad, incapaz de presentar un programa económico claro y falto de “estructura política propia”, recordando que “ni siquiera se habla” con su vicepresidente, el expolicía Edmand Lara.
Paz rechazó las demandas de Morales–que gobernó el país por casi 14 años –a quien acusó de tener una “obsesión con el poder”, y aseveró: “no voy a dialogar con vándalos”, en referencia al dirigente del MAS.
“Evo tiene una locura con el poder, o sea, es un hombre que tiene una obsesión con el poder. No le importa la muerte, no le importa el dolor del pueblo”, afirmó Paz en una entrevista con el portal del diario argentino ‘La Nación’.
Sin embargo, el mandatario prometió un cambio parcial en su gabinete, como una forma de dar respuesta al descontento de los manifestantes.
De momento, solo se conoce un cambio, luego de que el ministro del Trabajo, Edgar Morales, puso su cargo a la orden como una contribución para “pacificar el país”, y fue sustituido por William Bascopé, un abogado constitucionalista al que Paz se refirió como “un hombre de diálogo, un hombre de origen aymara”.
Edmand Lara, por su parte, se deslindó de cualquier responsabilidad sobre las protestas que sacuden al país e hizo un llamado al diálogo, pero no atenuó el tono de sus cuestionamientos hacia un Gobierno del que aún forma parte, pero del que luce cada vez más distanciado.
“Con tal de no asumir la responsabilidad buscan culpables, buscan vincularme con cosas que son falsas. No tengo yo nada que ver con estas movilizaciones. He llamado al diálogo. No soy parte del supuesto golpe de Estado”, aseguró durante una sesión del Parlamento Andino en Santa Cruz.
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La Comunidad Andina de Naciones emitió este jueves un comunicado en el que mostró su preocupación por la situación de conflictividad en Bolivia e hizo un llamado a que las “diferencias existentes sean encauzadas dentro del marco constitucional y democrático”.
En un documento firmado tanto por la presidencia pro tempore (actualmente a cargo de Ecuador) como por la secretaría general (que ocupa el diplomático peruano Gonzalo Gutiérrez Reinel), el organismo multilateral exhortó a entablar un “diálogo político constructivo, amplio y pacífico, que permita generar consensos y preservar la estabilidad institucional”.
El Gobierno de Chile, por su parte, envió un avión con ayuda humanitaria destinada a atender el desabastecimiento de bienes básicos producto de los bloqueos.
La cancillería chilena informó a través de un comunicado que la asistencia "consiste en 12 palets, equivalente a 480 cajas de alimentos de ayuda humanitaria que corresponden a kits de 4x4, es decir, lo suficiente para alimentar a cuatro personas por cuatro días”.
"Chile siempre estará dispuesto a ayudar cuando algún país hermano necesite de nuestro apoyo. La cooperación fortalece nuestras relaciones y esta acción concreta es un reflejo de ello", agregó en el documento el ministro de Exteriores chileno Francisco Pérez Mackenna.
Pero no todos los lazos regionales se han mantenido tan armónicos en medio de la crisis. Este jueves, el Gobierno colombiano anunció el cese de funciones del encargado de negocios de Bolivia, Ariel Percy Molina Pimentel, en reciprocidad por la decisión de La Paz de expulsar a la embajadora colombiana Elizabeth García, alegando “injerencia” por parte de Bogotá.
El roce se generó cuando el presidente Gustavo Petro aseguró el 17 de mayo que en Bolivia se vivía una “insurrección popular” en "respuesta a la soberbia geopolítica", unas declaraciones que Paz consideró un “ataque a la democracia”.
"Él ha preferido su ideología que, parece, carece de conceptos democráticos, por encima de las relaciones y el respeto a la democracia de nuestras naciones", cuestionó el mandatario boliviano en esa oportunidad.
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Con EFE y medios locales
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