Cuba y EE.UU. entablan negociaciones directas: La Habana reclama el fin del bloqueo energético

hace 1 hora - MUNDO


La Habana ha confirmado este lunes que recientemente mantuvo un encuentro con representantes de Estados Unidos en territorio cubano, en un nuevo intento de deshielo diplomático entre ambos países en medio de una relación aún marcada por fuertes tensiones, especialmente en torno al embargo energético impuesto por Washington.

Según el Ministerio de Exteriores cubano, la reunión incluyó a altos funcionarios de ambas administraciones y se desarrolló en un clima "respetuoso y profesional". El vicecanciller Alejandro García del Toro explicó que la delegación estadounidense estuvo integrada por asistentes del Departamento de Estado, mientras que Cuba estuvo representada a nivel de viceministros.

"Eliminación del embargo energético contra el país fue una prioridad máxima para nuestra delegación", afirmó García del Toro, que calificó la medida de "castigo injustificado a toda la población cubana". Añadió además que se trata de "una forma de chantaje global contra Estados soberanos que tienen pleno derecho a comerciar combustible con Cuba".

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Desde Washington, fuentes del Departamento de Estado habían adelantado la semana pasada que diplomáticos estadounidenses viajaron a la isla por primera vez desde 2016 en el marco de una nueva ronda de contactos, aunque ni la fecha exacta ni los participantes fueron confirmados oficialmente.

Estados Unidos mantiene como condiciones para levantar las sanciones: la liberación de presos políticos, el fin de la represión y una mayor apertura económica en la isla. En paralelo, la Administración de Donald Trump ha endurecido su posición, amenazando con aranceles a terceros países que vendan petróleo a Cuba.

El propio Trump llegó a advertir en enero de posibles medidas de intervención, mientras el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró la semana pasada que el país está dispuesto a "luchar" si fuera necesario ante cualquier escalada.

El encuentro marca un nuevo capítulo en una relación históricamente tensa, en la que ambos Gobiernos mantienen posiciones muy alejadas sobre el futuro político y económico de la isla.