La demócrata Deb Haaland obtuvo el triunfo en la elección por la administración de Nuevo México, haciendo historia al convertirse en la primera mujer nativa americana que gobernará un estado en Estados Unidos.
De acuerdo con conteos preliminares, Haaland se llevó alrededor del 57% de los votos, frente al 45.5%, esto con más del 90% de las casillas computadas según la agencia AP.
Entre los cargos que ocupó durante su trayectoria política hasta el momento destaca el haber sido representante federal por Nuevo México y titular del Departamento del Interior de Estados Unidos (DOI) durante la administración de Joe Biden.
También se desempeñó como gobernadora local del Pueblo de Laguna (un cargo de liderazgo tribal) en el año 2003, convirtiéndose en la primera mujer elegida para ese puesto en su comunidad. La gobernadora electa sucederá a la demócrata Michelle Lujan Grisham, quien no podía buscar un nuevo mandato.
También presidió el Partido Demócrata de Nuevo México, convirtiéndose de igual forma en la primera mujer indígena en liderar un partido político estatal en todo el país.