Las lluvias torrenciales en el norte de Chile ya han dejado al menos cinco fallecidos, cuatro personas desaparecidos y más de 1.100 viviendas destruidas o dañadas. El presidente del país, José Antonio Kast, decretó estado de catástrofe en la zona para permitir el despliegue de militares y de recursos de ayuda lo antes posible. Las lluvias afectaron las regiones desérticas de Conquimbo y Atacama, considerado el territorio más árido del planeta.
Elio Brufort, meteorólogo del Centro Meteorológico de Chile, califica estas lluvias como un temporal inédito. "Se trató de un sistema o de un tren de sistemas frontales que se aproximó a la zona centro norte del país y que venía acompañado con un río atmosférico de categoría cuatro, que es intenso. Entonces esto crea las condiciones propicias para que los sistemas frontales dejen precipitaciones fuertes e intensas y sobretodo en corto periodo de tiempo. Y esto además en zonas que hace años que no precipitaba y que posiblemente las quebradas estaban con basura o los terrenos estaban no estaban acondicionados para recibir precipitaciones de tal envergadura que terminaron causando la afectación de aluviones, eventos de remoción en masa en la zona", indicó.
El experto insiste en que este suceso meteorológico es inusual y no tiene porqué repetirse, pero que pudo verse provocado por el Niño. Este es un fenómeno climático que tiene influencia en la región y ocurre cada 3 o 5 años.