Tijuairán, el refugio de una selección en México

2026-06-16 09:05:29 - MUNDO

TIJUANA, BC., junio 16 (EL UNIVERSAL).- Saied Assadi llegó a Baja California en 2020, vive frente al mar, en Playas de Rosarito, y hace un par de meses abrió un restaurante de comida persa, uno de los pocos que hay en México.

Su comida se ha convertido en el refugio de toda una comunidad que, a miles de kilómetros de su país, siente cercanía en cada platillo de Chelow Kaba.

"Yo solo conozco un restaurante con comida de Irán en Cancún, de esquina a esquina", cuenta Saied en un inglés que todavía revela su acento. Aunque entiende el español, le ha costado aprender a hablarlo.

"Todos me dijeron que no abriera el restaurante, que estaba loco, pero ahora con el mundial, y que el equipo de Irán está tan cerca la gente empezó a venir", relata.

Este lunes la selección de Irán —que tiene su base en México— tuvo su debut en la Copa Mundial con un partido en Los Ángeles, California, a dos horas de distancia de la frontera.

Mientras los jugadores se alistaban para enfrentar a Nueva Zelanda, las familias persas llegaban al restaurante para ver el juego en comunidad.

"Yo por lo regular cierro los lunes, pero las familias empezaron a hablarme para reservar, porque quieren ver el partido. No me pude negar, yo también lo quiero ver y poder celebrar con todos, no sé si ganen o pierdan, yo espero que ganen, pero si estamos juntos ya es suficiente para festejar ¿No crees?".

Entre los olores a clavos, azafrán, jitomate y canela, Saied dice sentirse orgulloso de su cultura, porque la política y los conflictos quedan fuera de su cocina, pues la alegría de ver a su comunidad dentro del local le recuerda que hay otros valores que son universales.

En una de las paredes del restaurante cuelga una bandera de México junto a otra de Irán. Entre los comensales se escucha hablar inglés, español y persa, idioma de Irán, que pocos, apenas unos cuentos, logran entender, y cuando lo hacen se sorprenden y se abrazan. El lenguaje, como pocas cosas, une a los desconocidos.

La emoción de la comunidad no solo se resguarda en ese pequeño restaurante y entre la comunidad de ese país, los mexicanos también han adoptado al equipo y su cultura.

El abrazo mexicano

El 7 de junio la selección de Irán llegó a Tijuana para instalar su campamento en el Estadio Caliente. Desde ese día, esta ciudad ha sido no solo su base de entrenamiento y preparación, sino su refugio para dejar fuera la política y los conflictos diplomáticos con Estados Unidos, en donde fueron programadas sus participaciones.

En los últimos días, la gente llegó hasta el hotel Marriot, donde se hospedan los jugadores, para saludarlos, pedirles que les firmen sus álbumes Panini y desearles suerte.

"Ver a un equipo que juega en una copa del mundo y tenerlos en casa es como uno de esos cometas, no lo vamos a volver a ver nunca, tal vez en cientos de años", asegura una aficionada que llegó el viernes con su hija.

El reloj marca las 11:15 de la mañana, justo la hora en la que el equipo sale del hotel y sube al autobús para trasladarse al estadio e iniciar puntualmente su entrenamiento. Uno a uno sale junto a su técnico y entrenador y mientras lo hacen el grupo de personas que se han concentrado afuera del hotel estalla en furor. Gritan sus nombres como pueden, alzan sus álbumes y piden autógrafos, otros gritan con fuerza y desde el pecho ¡Viva México, viva Irán!

En medio de la emoción una mujer musulmana llega con mariachis. La serenata conmueve al equipo, rompen el cerco de seguridad y se acercan a la afición que leal, entre mexicanos y extranjeros, reciben sus autógrafos y, en agradecimiento y como regalo del equipo, les entregan las camisas oficiales de la selección.

"Estamos aquí porque los mexicanos sabemos recibir a la gente, más Tijuana, una ciudad hecha por migrantes. Esto no tiene que ver con políticas ni conflictos, esos los dejamos para los gobiernos que toman esas decisiones, aquí solo queremos decir y mostrar nuestro cariño, decirles que ellos y quien sea, que vengan con una sonrisa y respeto, es bienvenido", expresó Sonia, una mujer musulmana que desde hace años visita esta frontera.

Fuente: google.com