El Gran Premio de Miami, el escenario para cautivar a Liberty Media con las obras en el autódromo de Buenos Aires

hace 6 horas - ARGENTINA


En enero de 2017, Liberty Media completó la compra de la Fórmula 1. En julio de 2025 sumó bajo su paraguas el MotoGP. La Argentina idealiza con el regreso del Gran Circo, ausente desde 1998, mientras avanzan las obras en el autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires para la visita, el próximo año, de la categoría reina del motociclismo de velocidad.

La exhibición que realizará Franco Colapinto el 26 de abril se presentará como el prólogo de una acción que se ensayará entre el 1° y el 3 de mayo en Miami, donde una comitiva del Gobierno de la Ciudad y del grupo promotor OSD se reunirán con las autoridades de Liberty Media para exponer los adelantos en el coliseo porteño y abrir negociaciones para entrar en la rueda de los circuitos que componen el calendario de la F.1. El valor del proyecto excederá, según estipulan en el GCBA, los 100 millones de dólares.

El road show de Colapinto con el Lotus E20, de 2012, en el circuito que se montará en Palermo, será también una exhibición para afirmar la pasión del público argentino por la F.1. Una plataforma para presentar una semana más tarde las obras que se desarrollan en el autódromo Oscar y Juan Gálvez y posicionarse para el futuro. Actualmente, hay 24 circuitos con contratos vigentes para 2027, año en que finalizará el vínculo de Las Vegas; sin embargo, el trazado urbano estadounidense seguramente extenderá la permanencia en el calendario. Argentina aspira a entrar en 2029, pero para eso tiene que convencer a Liberty Media con su proyecto de renovación.

El desembarco del MotoGP, que no corre en Buenos Aires desde 1999 –Termas de Río Hondo tomó la fecha desde 2014 hasta el año pasado–, será un examen para las obras de renovación integral, que incluye sectores de infraestructura edilicia, paddock y servicios, tanto como la futura pista y los desagües. La transformación será gigantesca: el nuevo edificio de boxes tendrá una longitud de 265 metros y albergará 32 garajes, de siete metros cada uno. El proyecto de F.1 señala que el edificio se puede ampliar, atrás del playón.

El nuevo asfalto tendrá tres carpetas que se dispondrán por encima de los 70 centímetros que tendrá la capa superior de relleno compactado sobre la que se asentará la estructura: la primera, de 8 centímetros; la segunda, de 5, y la última, de 4, que es la de PMA (Asfalto Modificado de Polímeros). El tipo de asfalto será GIMA, que se caracteriza por ser una mezcla asfáltica de alto rendimiento y asegura alta resistencia y durabilidad. Es el que se utiliza en la mayoría de los circuitos de la F.1.

La pista de MotoGP será de 4300 metros, con nueve curvas a la derecha y cinco a la izquierda; el ancho máximo será de 18 metros –en la curva 1–, y el promedio, de 14 metros, cuando antes era de 9,5 metros; la recta principal tendrá 740 metros y el tiempo de vuelta sería de 1m22s; la velocidad máxima, de 330 kilómetros por hora, y el promedio, de 185 km/h. Para la de F.1, la longitud aumentará a 4870 metros, y habrá una curva más a la izquierda –seis–; la recta más larga será de 980 metros, y el tiempo de vuelta, 1m12s, con una velocidad máxima de 340km/h.

También el autódromo tendrá un sistema de 18.000 metros de tuberías que desagotará en el Riachuelo y, de ser necesario, en el lago que tiene el predio; es un sistema de desagüe integrado de canal con reja, que tienen el autódromo de Termas de Río Hondo y los circuitos de Grado 1. La demolición de las tribunas 12, 13, 14 y 15 –la última, identificada con los hinchas de Chevrolet– ya es una realidad, mientras que la posibilidad de sumar la 11, para construir otro túnel de acceso de peatones y autos, está en estudio. La tribuna de la Horquilla desaparecerá en el caso de tener la aprobación de Liberty Media respecto al dibujo del circuito para la F.1.

“En estos días se tomará una decisión sobre la posibilidad de completar el plan de obra para la pista de F.1, diseñada por la empresa Tilke Engineers & Architects. Esto implica continuar con la ampliación de una nueva horquilla que tendrá un peralte del 10 por ciento y que llegaría hasta donde actualmente se encuentra el kartódromo. Esto no estaba contemplado para este año, pero podría cambiar: pusimos sobre la mesa si conviene, por una cuestión estratégica, incluir esta etapa ahora y no como una segunda etapa, en función de una reunión que vamos a tener en Miami”, relató Fabián Turnes, secretario de deportes del GCBA. Avanzar con la horquilla larga sería la señal de que se trabajará con el circuito completo, que necesitará la aprobación de Grado 1, solicitada tiempo atrás.

Además de los más de 100 millones de dólares para la remodelación integral, la Ciudad de Buenos Aires desembolsará alrededor de 50 millones en concepto de fee global para el desembarco del MotoGP. Según sus cálculos, el impacto económico que genera una fecha del Mundial de velocidad asciende a 35 millones de dólares, una cifra que se elevaría porque la capacidad del autódromo podría llegar a ser de 150 mil espectadores. Recuperar la inversión no asoma como una cruzada, y la cuenta mejoraría de concretarse el retorno de la Fórmula 1.

“La situación económica del país da cierta tranquilidad, porque en estos dos últimos años hubo un poco más de estabilidad y eso ayuda y transmite confianza a Liberty Media. Antes era difícil encarar esta megaobra”, agrega Turnes, que estima que el sector privado será un actor importante a través de las empresas que se asocian con Colapinto. “Me animaría a afirmar que el factor económico no es el principal problema actualmente, sino encontrar un lugar en el calendario”, sostiene el secretario de Deportes porteño, que aguarda en Miami recibir el aval de quienes manejan el negocio de la Fórmula 1 y el MotoGP.

Alrededor de 150 operarios trabajan en el escenario emblemático del automovilismo argentino que se construyó en 1951, se inauguró un año después y se amplió en 1968, con la incorporación de la zona del lago, que no quedará afectada al nuevo dibujo. Setenta y cinco años después, avanza una obra integral con la ilusión de recuperar una fecha en el calendario de F.1.