La Justicia investiga la muerte de un niño de un año y cuatro meses que falleció este viernes luego de caer a un pozo ciego. El hecho sucedió en el barrio Rosso, de la ciudad de Añatuya. El pequeño fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal por sus familiares, pero pese a las maniobras de reanimación practicadas por el personal médico, ingresó sin signos vitales.
De acuerdo con el informe policial, el menor llegó al centro de salud acompañado por su madre, Rossaria Noemí Carrizo. Allí, el médico de guardia, William Acuña, informó a los efectivos que el niño había caído al pozo alrededor de las 15.30.
Según el relato brindado por la mujer, el pequeño fue rescatado por su abuelo materno, Omar Carrizo, quien lo sacó del pozo y, junto a otros familiares, lo trasladó de inmediato al hospital local. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados por los profesionales de la salud, no fue posible reanimarlo.
Tras tomar conocimiento del hecho, la fiscal de turno, Florencia Garzón, dispuso que se reciban declaraciones a los familiares del menor y ordenó la intervención del personal de Criminalística para realizar las pericias correspondientes en el lugar donde ocurrió el accidente.
Además, la representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la intervención del Cuerpo Médico Forense para examinar el cuerpo del niño y avanzar con las actuaciones que permitan determinar con precisión las circunstancias en las que se produjo el trágico hecho.
Fuente: El Liberal
